
Este concurso, en el que participaron alrededor de 12.000 escolares y del que se proclamó ganador ya durante el curso pasado, le llevó hace una semana a viajar a Bruselas, donde tuvo la oportunidad de conocer a los alumnos vencedores de otros países –en total 7, él era el único español– y de visitar el Parlamento Europeo, donde recibió el preciado reconocimiento y donde, además, pudo dar un discurso en el que explicó su experiencia con el juego e invitó a todos a utilizar Internet con "respeto", el mismo que hay que mostrar "en la vida real". Porque reconoce que, en ocasiones, ha visto prácticas poco éticas, como "crear cuentas falsas en redes sociales".
Este martes, en el IES Lancia presumían de alumno en el tablón de anuncios, donde colgaban algunas de las fotos de su aventura europea, de la que ha venido encantado aunque reconoce que el viaje –que hizo junto a su padre– comenzó con "nervios".
A Héctor Matías todavía le queda mucho para abandonar los libros y las aulas, pero ya tiene claro que quiere hacer de su pasión por las nuevas tecnologías su dedicación de futuro. Este premio le ha servido, además, para reforzar esas pretensiones de un joven que ya sueña con convertirse en programador de videojuegos.