El mercado de la vivienda vuelve a crecer en la provincia de León. Y ello puede achacarse fundamentalmente a la bajada de los tipos de interés, que ha provocado que la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad que publica el INE refleje durante el pasado año los mejores datos desde el año 2008, es decir, desde el año en que se había desatado la crisis financiera y se había pinchado la burbuja del sector inmobiliario.
Concretamente, los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística dejan como primer titular que durante el año que acabamos de dejar atrás se han contabilizado en la provincia de León un total de 5.338 operaciones de compraventa de vivienda, lo que supone una media ligeramente superior a catorce cada día y un incremento del 25,2% en comparación con las 4.263 que se habían contabilizado en 2024. Es también, como se ha mencionado anteriormente, el dato más elevado de los últimos 16 años.
Y ello puede achacarse fundamentalmente al cambio de tendencia que ha experimentado el euríbor, que es el índice de referencia para fijar los intereses incluidos en la inmensa mayoría de los créditos hipotecarios que se suscriben a tipo variable. Este indicador –que en su momento llegó incluso a estar en negativo– había emprendido su escalada a mediados del año 2022 debido a las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo para poner freno a la crisis inflacionista, pero aún no llegaba al 1%.
Sin embargo, hace poco más de un año superaba ligeramente el 4% y eso provocó que el mercado inmobiliario se resintiera y la compraventa de vivienda se redujese en la provincia de León un 5,8% con respecto a las 4.528 operaciones contabilizadas en 2022.
El encarecimiento de las hipotecas hizo que se frenase una tendencia al alza que –sin tener en cuenta el año de la pandemia– había comenzado en 2015 con la recuperación económica tras la crisis financiera e inmobiliaria y gracias también a unos tipos de interés muy bajos y a la poca rentabilidad que daba por tanto el dinero a plazo fijo, lo que hizo que muchos ahorradores volvieran a invertir en ladrillo y contribuyesen a aumentar el parque de viviendas el alquiler.
Y es un escenario que parece estar recuperándose ahora, cuando la inflación está en niveles más moderados y el Banco Central Europeo ha comenzado a rebajar los tipos de interés, lo que ya está teniendo efectos en el euríbor y en las cuotas hipotecarias de los propietarios, además de favorecer la realización de nuevas operaciones de compraventa de vivienda.
En todo caso, las cifras están aún muy lejos de las de la época anterior a la crisis financiera y al pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Basta recordar que en 2007 se adquirieron en la provincia de León un total de 7.928 viviendas, lo que supone un 48% más que el pasado año.
Fue a partir de entonces cuando se produjo el desplome del mercado. La cifra cayó un 29,6% en 2008 (hasta 5.579) y más de 36 puntos al año siguiente, lo que dejó la cifra en 3.564. Posteriormente, se produjeron algunos altibajos, pero con una tendencia general que siguió siendo menguante hasta alcanzar el mínimo en el año 2014, cuando se contabilizaron en la provincia sólo 2.074 operaciones de compraventa de viviendas.
Priman las de segunda mano
Conviene tener en cuenta además los datos en función de si la vivienda adquirida es nueva o de segunda mano. Durante el pasado año se comercializaron en la provincia 1.045 inmuebles de nueva construcción y 4.293 que habían tenido anteriormente otros propietarios. Ello supone que ni siquiera una de cada cinco viviendas que se venden actualmente en León son nuevas.
Esta tendencia es bien distinta a la que se observaba antes de la crisis financiera que se desató hace algo más de década y media. Concretamente, en 2007 se comercializaron 3.367 inmuebles nuevos y 4.561 de segunda mano, es decir, que los primeros acaparaban cuatro de cada diez operaciones, aunque hay que recordar que en aquella época muchas se compraban como inversión y se vendían a otros particulares sin haberse estrenado.
Cabe destacar además que el INE publicó también esta semana los datos referidos a las hipotecas suscritas en la provincia de León para la adquisición de viviendas. Los datos del pasado año reflejan un total de 2.670, lo que supone un aumento del 13,4% en comparación con las 2.353 registradas en 2023.
Y también crece al mismo tiempo el importe global de las hipotecas, ya que pasó de rozar los 228 millones de euros en 2023 a aproximarse a los 267 millones durante el pasado año.
En todo caso, las cifras están muy lejos de las de 2027, cuando se firmaron 11.916 créditos hipotecarios por un importe que superó los 1.312 millones de euros.
Mientras, el importe medio de cada uno de los préstamos concedidos para la compra de una vivienda se situó el pasado año en 99.598 euros, lo que supone un descenso del 2,7% en comparación con los 96.896 del mismo periodo de 2023. Mientras, en 2007, la cuantía media de las hipotecas firmadas por los leoneses ascendió a 110.138 euros.
Finalmente, si establecemos una comparativa entre operaciones de compraventa de vivienda e hipotecas, los datos reflejan que la mitad de las viviendas se adquirieron a tocateja. Es preciso señalar en todo caso que para pagar la casa sin constituir hipoteca existen otras opciones, como subrogarse a los créditos firmados por los promotores o alquilar con opción a compra.