En un día y medio ya ha producido 22 y ha comenzado su reparto por la residencia de mayores de Valderas. «Mi intención es llevar también a los trabajadores del Ayuntamiento, a quienes están en los supermercados trabajando y a los agentes de la Guardia Civil de la zona», explica este joven universitario que estudia Ingeniería Electrónica en la Universidad de León aunque este curso disfrutaba de una beca Erasmus en Coimbra (Portugal). De allí llegó una semana antes de que en España se declarase el estado de alarma y desde Valderas asiste a las clases en la modalidad ‘online’. «Aunque tengo que estudiar me sobra tiempo para poder echar una mano con la impresión 3D», reconoce. El domingo puso en sus redes sociales un mensaje haciendo un llamamiento a la difusión para conseguir láminas de acetato y la respuesta no se hizo esperar. El Ayuntamiento de Villadangos puso su granito de arena para el material y también el de Fuentes de Carbajal. Varias empresas contactaron también con él para ayudar con el material como el Restaurante El Rebeco, el Hostal La Maravillosa y Orica Explosivos Industriales, las tres de Valderas, así como la Cofradía de la Santa Veracruz del mismo municipio. Fames, de Valencia de Don Juan, también ha contribuido con la iniciativa de Juan como lo han hecho multitud de personas anónimas. «La respuesta no ha podido ser mejor y estoy muy satisfecho, hasta el punto que he tenido que decir que por el momento no cojo más material hasta que no agote el que tengo porque no podemos desperdiciar nada. Sé que cuando acabe lo que tengo, hay personas que me pueden suministrar más», explica Juan.

Interrumpir su estancia en Portugal no le ha sentado bien a Juan ya que le ha sabido a poco disfrutar de la beca Erasmus solo durante un cuatrimestre, cuando la previsión era pasar el curso entero. Ahora en Valderas, entre el estudio y la impresión no hay tiempo para el aburrimiento y cuenta que no falla en su cita diaria con las ocho de la tarde para salir a aplaudir a la ventana. «Vivimos en un barrio muy animado y salimos a aplaudir y a preguntarnos entre los vecinos qué tal estamos. Prácticamente no salgo más que para entregar las máscaras. Y así vamos pasando la cuarentena, esto tiene que ser así», dice Juan. «No podía ver que pedían este material porque se necesita de verdad y tener yo en casa dos impresoras paradas», comenta resignado con su vuelta a Valderas. Nunca interrumpir un Erasmus fue tan productivo y solidario.