El Ayuntamiento revisará el cobro de la plusvalía por la caída del precio del suelo

Las arcas municipales de León ingresan 4,5 millones de euros al año por este tributo

Alfonso Martínez
24/10/2015
 Actualizado a 07/09/2019
Un instante de la sesión plenaria celebrada en San Marcelo. | MAURICIO PEÑA
Un instante de la sesión plenaria celebrada en San Marcelo. | MAURICIO PEÑA
¿Por qué hay que pagar la plusvalía municipal si al vender un terreno o un piso se pierde dinero? Es la pregunta que se hacen muchos contribuyentes a raíz de la importante caída de precios que los bienes inmobiliarios han experimentado durante los años de la crisis.

Su nombre real es Impuesto sobre el Incremento de valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, aunque se le conoce como plusvalía municipal. Se trata de un impuesto que grava el incremento del valor de un suelo urbano, edificado o no, con respecto a la fecha de su anterior adquisición. Se devenga en los casos de compraventas, donaciones o herencias, y solamente en transmisiones de suelos calificados como urbanos.

El Ayuntamiento de León llevaba ayer en el orden del día de su sesión plenaria una modificación de la ordenanza que regula este impuesto, que reporta a las arcas municipales 4,5 millones de euros cada año. Sin embargo, uno de los puntos quedó finalmente sobre la mesa, ya que la Concejalía de Hacienda y Régimen Interior ha anunciado su intención de revisar a fondo la ordenanza con el objetivo de eximir del pago del impuesto las transmisiones realizadas durante los últimos cinco años, ya que en este periodo no se ha producido aumento del valor del suelo, según se desprende del expediente plenario.

Esta decisión llega después de que se hayan dictado ya las primeras sentencias judiciales en nuestro país que dan la razón a contribuyentes que pagaron en su día este impuesto por un incremento de valor que en realidad no se había producido. El último caso conocido data del pasado mes de septiembre, se produjo en Valladolid y daba la razón a un contribuyente que vendió un terreno por un tercio del coste por el que lo había adquirido.

Se trata de un tributo que estaba concebido para la época del boom sel sector inmobiliario, en la que la revalorización de los bienes se daba por sentada y servía como inversión a medio y largo plazo para los contribuyentes.

Ahora en cambio no es así y son muchas las personas que deciden reclamar en los juzgados la devolución del importe de dicho impuesto al no haber obtenido beneficio alguno de la venta de su terreno o vivienda.

La intención del Ayuntamiento pasa por diseñar "lo antes posible" esta nueva configuración del impuesto, ya que se cobra con cada una de las transmisiones de propiedad y no en una fecha concreta del calendario.
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