Las glorietas cumplirán medio siglo el año que viene (la primera se construyó en 1976 en el municipio mallorquín de Palmanova) y, desde entonces, han dado incluso nombre a una melancólica canción, ‘La rotonda’, en la que el peruano William Luna narra una ruptura amorosa desde un espacio en el que los caminos se bifurcan para que cada cual siga el que le lleve a un nuevo destino.
Y si es complicado saber cómo y cuándo coger una glorieta en el ámbito sentimental, no lo es menos cuando nos ponemos al volante. Cualquiera que lo haga con cierta frecuencia tendrá en mente el último pitido a alguien que se le cruzó para salir de una glorieta desde el carril interior o el frenazo que evitó el choque con el vehículo de un conductor que se creyó demasiado ágil o calculó mal la distancia para acabar entrando tarde.
Pese a que situaciones de este tipo se siguen produciendo cada día, lo cierto es que los leoneses hemos ido cogiendo el tranquillo a estas intersecciones circulares, que han ido proliferando en nuestras calles sobre todo desde los años noventa del pasado siglo. Quizá sea porque hemos aprendido a circular por ellas o porque andamos más al loro a la hora de esquivar a aquellos a los que aún les cuesta, pero lo cierto es que el número de accidentes que se producen en las rotondas de la ciudad de León se ha reducido notablemente.
El pasado año se registraron diez accidentes menos en las glorietas de la ciudad de León que en el ejercicio inmediatamente anterior: de 199 siniestros en 2023 a 189 en 2024. Sin embargo, la tendencia a la baja se acentúa mucho más si miramos algo más por el retrovisor, concretamente a la estadística de 2016, cuando se contabilizaron 218 accidentes en glorietas. Este «descenso significativo» de la siniestralidad en las glorietas leonesas responde, según la Policía Local, a un incremento del tráfico en las vías de circulación y al aprendizaje de los conductores, tanto por propia experiencia como por las campañas de concienciación. De forma paralela, la Unidad de Tráfico considera que esta evolución favorable también se debe a la reducción de la velocidad media con la implantación en 2020 de la ‘zona 30’ en la mayor parte del casco urbano.
A pesar de estos motivos para el optimismo, lo cierto es que cada dos días se registra un impacto en las glorietas de León. Estos suponen, además, un 8,7 por ciento del total de 2.148 accidentes contabilizados en las vías de la ciudad en 2024. Aproximadamente, uno de cada diez siniestros.
La inmensa mayoría de los accidentes en este tipo de intersecciones, conocidas popularmente como rotondas, se producen por incumplimiento del artículo 30.2 de la Ley de Seguridad Vial: «Toda maniobra de desplazamiento lateral que implique cambio de carril debe llevarse a efecto respetando la preferencia del que circule por el carril que se pretende ocupar». A pesar del notable descenso de la siniestralidad, se siguen manteniendo otros malos hábitos en las glorietas, como es el caso de no señalizar la salida. Según los datos de la Policía Local de León, cuatro de cada diez conductores no hacen uso de los intermitentes a la hora de realizar esta maniobra, exponiéndose así a multas de 80 euros.
Las estadísticas de la Unidad de Tráfico revelan también que la rotonda situada entre la avenida de Europa y la ronda este, conocida de forma habitual por los leoneses como la de Carrefour, fue la más conflictiva de la ciudad durante el pasado año. Esta «importante» entrada y salida de la ciudad de León contabilizó un total de 19 siniestros.
Desde la Policía Local ponen además el foco en la glorieta ‘de la Junta’, ubicada en la confluencia de la calle Cruz Roja y la avenida Reyes Leoneses, por ser «una de las que mayor volumen de tráfico soporta de la ciudad por situarse en un lugar estratégico para la circulación». Concretamente, durante el pasado año se contabilizaron nueve accidentes en esta intersección, que conecta las zonas este y oeste de la ciudad. En todo caso, la tendencia es a la baja puesto que en 2016 se registraron 15 siniestros en esta glorieta. Una evolución positiva que, igualmente se advierte en la de Carrefour: sumaba 22 impactos en la estadística de hace nueve años.
Las de Carrefour, la avenida Asturias junto a los depósitos, La Granja y la Junta son las más conflictivas de la ciudad
Y por detrás se sitúan dos glorietas que preocupan a los responsables de la Unidad de Tráfico de la Policía Local por el aumento de la siniestralidad: la de la avenida Asturias a la altura de los depósitos de agua, con once accidentes en 2024, y la de La Granja, que alcanzó los diez. La configuración de la primera en solo dos carriles, su reducido tamaño y el intenso nivel de tráfico que soporta, que procede principalmente de la montaña central y de la zona del Hospital, la convierten en una de las más problemáticas de la ciudad. Mientras, en el caso de la segunda, el repunte de la siniestralidad se achaca al aumento del número de vehículos que circulan por la zona desde la apertura del parque comercial Reino de León. En todo caso, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible iniciará antes del verano las obras que permitirán soterrar la ronda este a su paso por el cruce de La Granja con el objetivo fundamental de separar el tráfico de largo recorrido de los desplazamientos cortos, que seguirán regulándose mediante una glorieta en superficie al estilo de lo que ya ocurre en Villaobispo o Michaisa.
Es preciso destacar finalmente que la ciudad de León también cuenta con algunas ‘falsas glorietas’, como la de Guzmán. Al estar regulada por semáforos, no puede entrar bajo esta denominación, puesto que una glorieta nunca cuenta con señalización vertical. Estas intersecciones están simplemente organizadas en una división por carriles que funciona exactamente igual que si no tuvieran esa distribución circular.