Esta última agresión, que ocurrió en el departamento de Enfermería de la prisión, ya fue puesta en conocimiento de la Subdelegación del Gobierno en León. El responsable fue un interno que había protagonizado durante la semana varios incidentes que desde la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) consideraron como de carácter "grave", pero que, sin embargo, no tuvieron ninguna repercusión sancionadora.
Es más, insistieron en que "a pesar de protagonizar los mencionados incidentes, estaba en una modalidad de vida ordinaria, sin ninguna restricción y haciendo vida normal en el departamento de Enfermería”. El escrito dirigido al subdelegado Faustino Sánchez detalla también la situación del penal leonés, que cuenta con "una plantilla con una media de edad de más de 55 años y con un déficit de trabajadores de más de 130 efectivos" y en el que "las agresiones y los incidentes son continuos y ponen en grave riesgo la vida tanto de los internos como de los trabajadores".
