La canción popular leonesa suena en la voz de Manuela: "A la entrada de León hay una inmensa laguna, donde se lavan las guapas porque fea no hay ninguna". Ella es una de las mujeres que ha estado este viernes en el taller de música tradicional que se ha celebrado en la Residencia de Personas Mayores Nuestra Señora del Camino.
Y es que, los sonidos de esta tierra son los que consiguen que mujeres y hombres participantes en esta actividad, organizada por la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Leóncon motivo del Día de la Mujer, conecten con ese pasado en el que los ritmos sonaban mientras trabajaban o realizaban las labores del hogar. Raquel Ordóñez, del Colectivo de Mujeres Creadoras de Castilla y León, así lo explica: "Es llevarlos a una infancia y a unos recuerdos, a unos tiempos pasados muy buenos que gracias a ellas hemos podido recuperar".
Considera Ordoñez que las mujeres y hombres mayores son "guardianas de la tradición" y actividades como la que ha tenido lugar este viernes -y que se repetirá este domingo a las 19:00 horas en la Casa de Cultura de Armunia- sirven para "devolver" a estas personas "lo que nos han transmitido".
La música de antaño se hacía con cualquier instrumento, “hasta con cazuelas o cucharas”, dicen las monitoras sobre el escenario. Pero aquí, con unas panderetas de cartón y unos sencillos pentagramas con imágenes que les ayudan a recordar los sonidos, los participantes en el taller se suman al ritmo —pan, casa, pan— y comienzan a cantar la 'Jota de San Roque' para después arrancarse con unos titos, aunque el repertorio que tienen los mayores es bastante amplio y podría dar para horas de diversión. Ginés, residente en Nuestra Señora del Camino, enumera algunas de estas canciones: "'Al lado de mi cabaña', 'Un cazador cazando', 'A la luz del cigarro', la 'Jota de Boñar' o los 'Titos de Corbillos'.
Porque el objetivo de la canción popular era, y es, pasárselo bien. Y el de este taller también, como apunta Manuela: "Las canciones nos traen unos recuerdos y bailamos con ellas porque nos presta".
Son “las guardianas de la tradición” y, mientras mantengan el entusiasmo y las ganas entonar, la canción popular leonesa estará a salvo.