La ilusión de la Navidad se coló este viernes en el Hospital de León, con un Papá Noel que quiso adelantarse a la Nochebuena y llegó en moto para repartir regalos entre los niños y niñas que permanecen ingresados y están muy lejos de las luces, atracciones y centros comerciales, aunque no de sus seres queridos. "Es un honor poder estar aquí y participar con estos niños, así que intentaremos hacerles un poco felices en estos momentos duros, pero gratificantes", dijo el mismísimo Papá Noel.
Una mágica comitiva de policías locales y nacionales y agentes de la Guardia Civil, junto a los miembros de la Asociación Moteros Solidarios que organizan esta iniciativa, acompañaron al personal sanitario por las plantas de Pediatría en busca de los pequeños destinatarios de los regalos, que llevaban el nombre de cada niño y estaban escogidos en función de su edad.
Luca, Jimena, Sara y así hasta 28 niños y niñas de la planta, la UCI pediátrica, la UCI de prematuros y neonatos y el hospital de día recibieron el abrazo y los regalos de Papá Noel, con alegría y algo de susto en los ojos, ante la emoción de los padres de estos niños que atraviesan momentos complicados. A pesar de ello, la Navidad alcanza cada rincón del planeta y un año más regresó al Caule para dibujar una sonrisa en los más pequeños y llevarles deseos de buena salud para que su paso por el Hospital sea lo más corto posible.
"Agradecemos mucho estas iniciativas, porque intentamos dulcificar un poco el sufrimiento de alguien que está ingresado en el Hospital", señaló el gerente del Caule, Alfonso Rodríguez-Hevia. Los regalos fueron donados por supermercados Eleclerc, El Corte Inglés, Cáritas (con las aportaciones de Patatas Hijolusa), Cruz Roja (con las donaciones de Carrefour) y los propios moteros solidarios.