La mayoría de los concejales de la oposición en el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo –el concejal de Ciudadanos y la edil no adscrita votaron a favor– rechazaron durante la sesión plenaria de este jueves la ampliación de usos tramitada con el objetivo de abrir el emblemático edificio Araú, ubicado en Trobajo del Camino.
Se trata de un inmueble que lleva cerrado ya diez años –desde que finalizaron las obras– y para el que el equipo de gobierno exploró una cesión a la Fundación Uapo con el fin de que pudiera desarrollar allí sus programas de atención a pacientes oncológicos. «Cada vez que intentamos dar pasos para que tenga actividad, nos encontramos con el rechazo de la mayoría de la bancada de la oposición», señalaban tras la sesión plenaria desde el equipo de gobierno de UPL que lidera Ana Caurel.
La propuesta –que contaba con el informe favorable del secretario del Ayuntamiento– pasaba por ampliar el uso sociocultural previsto para el edificio Araú con el fin de que pueda tener además fines deportivos y sanitarios «Los grupos políticos han quedado retratados, tanto los que apuestan por San Andrés como los que bloquean el avance del municipio con sus votos en contra», defendió Caurel antes de lamentar la «poca altura de miras de PP, Vox, PSOE e IU» y su «falta de voluntad política», puesto que «prefieren mantener cerrado un edificio que supuso una inversión millonaria». «Resulta llamativo y es una de las mayores incongruencias con que las que me he topado que mientras desde la oposición critican que Araú esté cerrado rechacen la propuesta», agrega la alcaldesa.
Además, asegura que la ampliación de usos es «imprescindible» para abrir Araú y supondría poder sacarlo a una licitación de libre concurrencia y que el proceso se llevaría a cabo «con la máxima transparencia y contando con todos los grupos políticos para fiscalizar cada paso».
En su día, se proyectó que el edificio se destinara albergue de peregrinos, pero algunos aspectos de su construcción y rehabilitación –como el hecho de que los baños solo se ubiquen en los sótanos– complica esta finalidad. «La ampliación de usos no supone una adjudicación directa ni una cesión y garantiza máxima transparencia», defiende Caurel antes de recordar que «quienes ahora ponen palos en las ruedas y votan sistemáticamente en contra han dejado pasar los años sin hacer una sola gestión en beneficio de la apertura del inmueble».
Por su parte, el grupo municipal de Vox ha emitido un comunicado en el que solicita que se amplíen los usos del edificio Araú «a todos los posibles». «Queremos que no se limite su actividad, incluyendo usos sociales, administrativos, educativos, sanitarios, deportivos y otros usos públicos. No nos oponemos a que Araú tenga el uso que tenga ni que lo explote quien lo explote. Eso sí, con transparencia, luz y taquígrafos y legalidad», remarcó el portavoz de Vox.