El Comité de Empresa de Abai Business Solutions, integrado por las secciones sindicales UGT, CGT, USO y CCOO, empresa dedicada al Contact Center y ubicada en León, denuncia traslado colectivo que la compañía pretende imponer a un total de 40 trabajadoras, la mayoría mujeres, "forzándoles a mudarse a Barcelona en condiciones que no respetan ni los derechos laborales ni el bienestar de los afectados". Por ello, animan a las trabajadoras a secundar una huelga el próximo viernes 4 de abril y a concentrarse a las 11:00 horas en la Subdelegación del Gobierno en León.
El Comité señala que este "traslado masivo", que afectará a una parte significativa de la plantilla, "se presenta como medida unilateral tomada por la empresa" dado que su cliente Endesa solicita que la plataforma que atienda a sus clientes esté en Cataluña y Colombia, señalan en un comunidad. "Es decir, una gran empresa con clientes en todo el ámbito nacional opta por centralizar sus call centers cuando en León estamos prestando estse servicio desde 2010", alegan.
De darse esta situación, las empleadas se encontrarán ante "la disyuntiva de abandonar sus hogares y reubicarse a cientos de kilómetros de distancia o enfrentarse a la pérdida de sus empleos". El Comité de Empresa señala que este movimiento es "una violación de los derechos laborales y que pone en riesgo la estabilidad económica y personal de las trabajadoras y sus familias".
Las secciones sindicales indican que las trabajadoras "ya tienen su cuenta de cotización en Barcelona debido a una negociación realizada entre la empresa y la Representación Legal de los Trabajadores (RLT) desde hace un año". Un movimiento que se hizo "a cambio de mantener todos los puestos con un acuerdo de teletrabajo del 100 %", indican. Por ese motivo, desde el Comité de Empresa no considera realizar un artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores, que hace alusión a la movilidad geográfica, "cuando en sus nóminas ya indican que son personal de Barcelona".
En su comunicado, exigen la retirada de la propuesta de Abai al considerarla una medida que "solo busca destruir puestos de trabajo". "El futuro de 40 familias está en juego debido a la decisión unilateral de Abai, no podemos permitir que se vulneren