Finaliza agosto y llegan los últimos coletazos de un verano que se nos escapa entre los dedos para retornar a la normalidad de ritmos y actividades que se van reordenando. Llega el final de una etapa transcurrida entre senderos artísticos leoneses abiertopor los pasos de un importante número de creadoras que hemosido conociendo en los mismos. Pronto vendrán otros para seguir descubriendo en esos tránsitos a las aúnmuchas e interesantes féminas que componen nuestro panorama artístico en sus distintas disciplinas. Pero será tras el reflexivo inciso de hoy "cerrando filas" en torno a una mujer profesional y personalmente pionera en su época y que durante mucho tiempo se ha visto menospreciada a pesar de lo cual varias decenas de artistas de toda índole están compartiendo en estos meses tiempo y espacio en torno a ella y a su obra.

A menudo se comete el grave error de juzgar a los creadores desde la perspectiva actual, sin contextualizar su obra con el momento vivido y aún menos con sus circunstancias personales, unerror que no siempre utiliza similares criterios. En casos como el de Concha Espina, frente a una obra de apología ideológica como la que se le critica,deberíamos preguntarnos dónde queda el valor de la denuncia social mostrada en obras como El metal de los muertos, que le supuso su reconocimiento al Premio Nobel nada menos que por la propia Academia sueca; o de La esfinge maragata que muestra la realidad de la mujer rural en tantos puntos de España y del mundo; dónde queda su labor periodística, su trascendencia más allá de nuestras fronteras, su apoyo a tantos y tantos artistas que pasaban por las tertulias de su casa; sus reconocimientos literarios dentro y fuera de nuestras fronteras; su ingente producción en una época tan difícil para la mujer.
Precisamente ha sido ese carácter tan universal, esa contemporaneidad y amistad con artistas de tantos géneros e ideologías diferentes lo que pretendía marcar el espíritu de un reconocimiento iniciado el pasado mes de marzoque ha conjugado la participación en torno a su personalidad y su obra de las 22 artistas plásticas que conforman la muestra expositiva en itinerancia dentro y fuera de nuestra provincia; de las 27 escritorasparticipantes en la breve antología a ella dedicada yde otro importante número de artistas; un homenaje conformado en total por más de setenta nombres del panorama artístico leonés que han querido rescatar sus méritos y descubrir en ella y en su obra,además de sus sombras, unas luces que, cuando nos liberamos de prejuicios, son muchomás que las primeras.
Y es que no puede serni una casualidad ni un sinsentido que haya sabido despertar el interés de tantas y tan distintas mujeresen lo profesional y en lo ideológico y que ese interés se extienda también al de muchos hombres.Y ha sido ese interés el que me ha dado pie a compartir con todos los lectores el ingente potencial artístico que las mujeres de nuestra tierra custodian en sus manos y que no es poco. Hemos recorrido ya muchos senderos. A partir de aquíseguiremos descubriendo otros, siguiendo la estela –por otros medios- de aquellas tertulias suyas en las que creadores de todas las disciplinas, algunos consagrados, otros jóvenes promesas por descubrir, se daban cita semana tras semana; senderos que les invito a seguir transitando conmigo, para descubrir a las quenos precedieron, a las que están y a las que están apenas asomando.