No era la finalidad del trabajo, sino una consecuencia, indagar en el potencial turístico de Babia, lo que pretende la excavación es, por una parte, «definir con precisión el uso de las diferentes estructuras militares y su relación geostratégica en la defensa del Puerto Ventana como acceso al valle asturiano de Teverga»; y una segunda intención en base a los hallazgos es la de «comprender cómo era la vida en las trincheras durante la Guerra Civil a través de los vestigios materiales hallados, los cuales permitirán obtener información relativa a las condiciones de vida de los combatientes, material bélico utilizado o redes logísticas de abastecimiento, entre otros aspectos».

Sí parece que vayan a trabajar en esta dirección pues hasta la excavación se acercó el alcalde de San Emiliano, Barriada, que antes se había puesto en contactocon los investigadores para que realizaran estos trabajos y ha aportado financiación a este proyecto.
Durante una semana, los trabajos comenzaron el pasado día 3 de agosto, el arqueólogo leonés Javier Llamazares está dirigiendo esta intervención arqueológica en la que participan profesores del área de Historia Contemporánea y varios estudiantes del Grado de Historia de la Universidad de León.
Llamazares señala que «las prospecciones previas han aportado material muy interesante». Y explica cómo a partir de los hallazgos se pueden conocer aspectos de la contienda. «Encontramos vainas de calibre 8 x 50 R milímetros para fusil de repetición austriaco Mannlicher Mod. 88/93 cuyo estudio preliminar fue muy revelador, ya que el marcaje conservado de una de ellas situaba su producción en una fábrica austríaca en el año 1918, lo cual planteó un uso de material armamentístico obsoleto de la I Guerra Mundial por parte del bando republicano, acantonado en la zona objeto de intervención».
Otros hallazgos fueron, por ejemplo, «una moneda de diez céntimos de peseta del Gobierno Provisional de 1820» o un peine de fusil Mauser, en el que se puede leer su procedencia, México, «lo que atestigua la ayuda de México al bando republicano, como ya se conocía por la cercanía de Lázaro Cárdenas» pero allí aparece claramente documentado. En definitiva, la capacidad de leer allí donde parece que no hay nada escrito.