Corro, tradición y fiesta final

El Ribera contra Montaña cierra este sábado en Puebla de Lillo la temporada con su ‘fiesta’ y una mirada solidaria con los damnificados de la Dana

07/11/2024
 Actualizado a 09/11/2024
Abel Isaí Cabero con el gallo de vencedor para la Ribera el último año que lo lograron, en 2013. | MAURICIO PEÑA
Abel Isaí Cabero con el gallo de vencedor para la Ribera el último año que lo lograron, en 2013. | MAURICIO PEÑA

El Ribera contra Montaña que cada año cierra la competición siempre es el corro más esperado por sus especiales características, especialmente por celebrarse a la antigua usanza, es decir, recuperando las tradiciones de este viejo deporte.              *

Por ello, este corro siempre se convertía en la Gran Fiesta final de temporada, pero este año llega con cierta sordina por las duras jornadas que vive todo el país mirando a la tragedia de Valencia. No en vano la lucha leonesa siempre ha presumido de ser un deporte muy solidario y quiere volver a mostrarlo en esta ocasión; por ello, la Federación ha decidido que el Ribera contra Montaña sea un corro solidario y colocará una urna a la entrada del corro para que los asistentes a la cita —que es gratuita— deposite unos donativos que entregarán a Cruz Roja para hacérselos llegar a los damnificados.

La Ribera busca cortar la larga racha de dominio de la Montaña, desde 2014, que lleva a una ventaja de 18-11   

En lo deportivo señalar que la Ribera llega a esta cita casi con la imperiosa necesidad de buscar una victoria que se le resiste desde 2013, último año que se llevó el gallo de campeón, en manos de Abel Isaí Cabero, Caberín, que esta tarde vuelve a defender el pabellón de la Ribera, de la que es su capitán.

Desde 2014 el dominio de la Montaña ha sido claro, hasta el punto de colocar el global de los enfrentamientos Ribera contra Montaña en un claro 11 a 18 a favor de los montañeses. Una ventaja que no se había dado en toda la secuencia histórica, en la que las ventajas más claras había sido de cuatro puntos a favor de los ribereños. Concretamente un 4-0 y un 6-2 en las primeras ediciones de estos enfrentamientos, que arrancaron en 1994 cuando ganó la Ribera, al imponerse Amabilio Robles, El Bonachón de Villasinta, al Che de Prioro en el último combate. 

La mayor ventaja hasta la racha actual había sido de cuatro puntos, 4-0 y 6-2, para la Ribera en ambos casos

No logró la Montaña empatar en la general hasta el año 2005, cuando al imponerse El Oso de Pallide a Álvaro González, puso un 6-6 en la general. Y un año más tarde se puso por delante por primera vez la Montaña (6-7) y volvió a estar nuevamente con un 8-9.

A partir de ahí las ventajas fueron mínimas, hasta 2013, cuando Caberín colocó el 11 a 9 para la Ribera... y después llegó ‘la década de la Montaña’ hasta ese 11 a 18 con el que se llega hoy a la cita de Puebla de Lillo.

15 de noviembre, fin del plazo de candidatos a presidente

El Ribera contra Montaña cierra la temporada en lo deportivo pues en lo institucional sigue corriendo el calendario electoral que el día 22 dará a conocer el nombre del nuevo presidente de la Federación de Lucha Leonesa de Castilla y León. 

De momento han anunciado sus candidaturas dos aspirantes a presidir la Federación. Primero lo hizo Juanjo Llamazares, representante del Club de Guardo, y después lo hizo Susana Ropero, que venía siendo la responsable de las competiciones de lucha de base y ha decidido aspirar a presidir la Federación ahora que Ángel Rivero ha anunciado su intención de no concurrir a la reelección.

Ya han sido elegidos los 40 miembros que integran todos los estamentos de la Asamblea y que son los que elegirán al nuevo presidente, pero aún está abierto el plazo de presentar candidaturas, hasta el 15 de noviembre, aunque ningún otro asambleísta ha anunciado su intención de concurrir.  

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