No son los problemas económicos derivados de la deuda de la Diputación, los lugares de entrenamiento ni las lesiones los únicos que se le presentan al Abanca Ademar en este arranque de liga, sino también el hecho de que no podrá jugar en su escenario habitual en el Palacio de Deportes durante sus primeros encuentros.
Hasta tres podrían verse afectados, el del estreno frente al Puente Genil, el que le medirá a un Nava que acostumbra a traer afición y uno de los más atractivos de la temporada frente al Granollers. Al menos para el primero dan casi por descartado jugar y para los otros tres buscan ahora mismo alternativas contrarreloj en el equipo leonés.
El motivo son el retraso en las obras que se están llevando a cabo en el Palacio de Deportes, pese a que en su presentación en el mes de marzo se aseguró que no influirían en el desarrollo de las competiciones, acabándose en el mes de diciembre pero diciendo el alcalde José Antonio Díez que se realizarían las actuaciones que influyeran para los partidos «en la época en la que las competiciones son casi inexistentes».
Sin embargo no ha sido así, no buscando en el Ademar tampoco alternativas para anticiparse a esa situación y llegando a dos semanas y media de comenzar la liga sin saber dónde va a jugar contra el Puente Genil su encuentro inaugural, siendo ahora mismo las dos principales opciones hacerlo en el pabellón de la Universidad, el Hansi Rodríguez, ante 450 espectadores (San Esteban podría ser otra alternativa, pero que el club ahora mismo no baraja) o irse para dar cabida a todos sus socios fuera de la capital, con el pabellón de Astorga de principal candidato y La Bañeza como la otra opción viable.
El Ademar se reunió esta semana con representantes de la ULE para estudiar la opción de jugar en el Hansi
De hecho representantes del conjunto ademarista se reunieron esta semana con la Universidad para estudiar la opción de jugar en el que sería su escenario preferido, en el caso de colocar gradas supletorias para poder ubicar a casi todos sus abonados, repitiendo una escena que ya se vivió una vez en la Asobal, en un partido que se jugó en ese pabellón frente al Altea.
Las opciones en la provincia serían Astorga, con 2.000 de capacidad, o La Bañeza, con 1.200 ampliables a 1.500
Pese a que la Universidad permitía que se disputara allí, el problema viene por motivos de seguridad, ya que el lugar para ubicarlas tapa las salidas de emergencia, haciendo que sea complicado incrementar al menos en gran número el aforo y abriendo la posibilidad de irse a jugar a la provincia para que nadie que se quede fuera, pues el año pasado la peor entrada liguera estuvo rozando los 1.500 en el choque frente al Cisne.
Y ahí los pabellones que mejor se adaptan serían el Felipe Miñambres de Astorga, con capacidad para 2.000 personas, o el pabellón de La Bañeza, que tiene para meter a 1.200 pero es ampliable hasta los 1.500. Ambos están a menos de una hora, pudiendo habilitarse la opción de llevar en buses a los hinchas.