Después de la gran noticia para los intereses de la Ponferradina adelantada por este periódico el pasado martes -el susto que sufrió Borja Fernández contra el Arenteiro no provocó una nueva lesión muscular- el entrenamiento de este miércoles en el Anexo Jesús Tartilán, el primero de la semana después de dos días de descanso, sacó sonrisas a los aficionados que se acercaron a verlo.
Por un lado, el propio Borja saltó a entrenar y lo hizo a un ritmo alto, eso sí, separado del grupo junto al readaptador físico. Durante toda la sesión se le vio realizando ejercicios intensos, por lo que su unión a los demás compañeros podría ser ya cuestión de días e incluso estar disponible en el partido del domingo contra el Lugo, en función de sus sensaciones y de lo que quiera arriesgar el cuerpo técnico.
Y en segungo lugar, su socio en el centro del campo, Vicente Esquerdo, estuvo totalmente integrado y completó el entreno. El exfutbolista del Arenteiro, piedra angular de la Deportiva de Javi Rey, únicamente se había perdido el partido de Copa del Rey contra la Real Sociedad por gripe A hasta que sufrió un golpe hace unas semanas que le impidió jugar contra el Celta Fortuna, el Ourense Club de Fútbol y el propio Arenteiro. Eso sí, salvo que se resienta en las próximas sesiones, su regreso a la convocatoria contra el Lugo parece un hecho.
En el otro lado de la moneda, Andrés Prieto no formó parte de esta primera sesión de la semana aunque sí se dejó ver con un parche en la cabeza, consecuencia del fuerte golpe que sufrió a manos de Enol en Caballiño. No obstante, no debería haber problema para que llegara al compromiso del domingo.