La Junta ha decidido archivar el expediente de autorización ambiental promovido por Green Capital para instalar en el polígono industrial Bierzo Alto de Bembibre una planta de amoniaco verde. La decisión ha sido anunciada en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) de este miércoles, que además especifica que la empresa podrá interponer un recurso potestativo de reposición en un plazo de dos meses.
Green Capital contemplaba una inversión multimillonaria en la capital del Bierzo Alto estimada, según su proyecto, en 729.877.980 euros para la construcción de la planta de hidrógeno y amoníaco verde en la ampliación del polígono de San Román. La entidad, que forma parte del grupo Capital Energy, matriz de Quantum Hydrogen, preveía construir esta infraestructura sobre una superficie total aproximada de 70.675 m2, ocupando la totalidad de la superficie del denominado sector 10 – Parras, que se encuentra en vías de ejecución.
Pese a la elevada inversión, el proyecto preveía la creación de 54 puestos de trabajo directos y otros 150 puestos por empleo indirectoe inducido, sobre todo en relación a la expedición de amoniaco por tren. Asimismo, añadiría otros 200 puestos de trabajo para la construcción de la planta que se extendería durante un periodo de tiempo aproximado de 28 meses. Todo esto se ha venido abajo con la denegación del impacto ambiental.
No obstante, lo cierto es que semanas antes ya habían surgido dudas sobre la llegada de Green Capital a tierras bercianas. De hecho, la alcaldesa bembibrense Silvia Cao remitió un escrito tras conocer su intención de instalarse en Zaragoza con el objetivo de rescindir el compromiso de ocupar una parcela en San Román y liberar ese terreno para otros posibles interesados. No obstante, la firma reiteró su intención de seguir adelante, aunque ahora la Junta congela el proceso.
Polémica sobre el daño ambiental
La noticia de la posible llegada de este proyecto al Bierzo Alto levantó una gran polémica. Por ejemplo, el partido XBembibre, capitaneado por Elsa García, pidió el estudio de otras alternativas "menos dañinas ambientalmente" señalando que, pese a que se vendiera como una planta de hidrógeno verde, iba a ser de amoniaco.
Así mismo, advirtió que no había ningún estudio específico respecto a los efectos contraproducentes que derivarían dada la especial orografía de la zona ni los problemas que podrían ocasionar a todos los sellos de calidad alimentaria, y también denunció el "atroz consumo de agua" que generaría, lo cual "no estaría justificado" con el medio centenar de puestos de trabajo que contemplaba crear el plan.
También el Partido Popular del municipio, con su portavoz Jorge Blanco a la cabeza, puso en duda la viabilidad de este proyecto, pues no tenía claro que la planta potabilizadora tuviera capacidad para el volumen de agua que demandaba el proyecto. Por ello, reclamaron más información a la alcaldesa, a la que acusaron de desentenderse de hacer un estudio profundo que analizara con precisión los pros y las contras.