El portavoz de la Plataforma en defensa de la sanidad del El Bierzo y Laciana, Plácido Martínez, tomó la palabra para resumir la situación que están sufriendo todos estos pacientes. Aseguró que muchos de ellos tienen enfermedades autoinmunes, con tratamientos experimentales que necesitan control constante y, por el contrario, llevan un año sin revisiones debido a la marcha del segundo reumatólogo que existía.
Una de las pacientes, Auri Fernández, aseguró que desde esta salida de su profesional habitual no atiende absolutamente nadie a un gran grupo de enfermos. "Sólo hay uno, pero tiene tantos pacientes que ya no puede coger más", afirmó, por lo que otro número considerable está desatendido. Esta situación, además, se prolonga desde hace más de medio año sin analíticas, revisiones ni ningún tipo de control.
Incluso existen pacientes que llevan más de un año esperando por una primera consulta, por lo que el servicio se halla totalmente colapsado. Además, Auri Fernández se teme que, desde que llegue una reumatóloga nueva, se puede prolongar incluso en un año más este tiempo de espera "porque primero tendrá que mirar a la gente que está con tratamientos y ver los efectos que tienen".
La opción de la derivación a León, además, no se ha puesto sobre la mesa en ningún momento a estos enfermos, quienes han tenido que recurrir a la sanidad privada. "Claro, hay gente que esto ha podido permitírselo, pero otra no. No es justo que pase esto teniendo una sanidad pública", denunciaron.
La desesperación es notoria entre todas estas personas. Trina González, una de ellas, paciente desde hace veinte años, ha puesto dos reclamaciones hasta el punto que le han comunicado que la siguiente ya debería ser a través de los juzgados. Eso sí, en ningún momento ha recibido una respuesta que ponga fin a su problemática. "Estoy sin tratar con una artritis reumatoide y con un tratamiento agresivo sin que nadie me atienda. Muy buenas palabras, pero sin atención", explicó con desesperación. "Me encuentro muy cansada, he tenido brotes, tengo las manos tullidas y las rodillas me duelen. No me encuentro bien. Estoy completamente desatendida".
La única solución que se les ha ofrecido es acudir al médico de cabecera, un profesional que "no tiene los conocimientos en este área". "No nos pueden aplicar un tratamiento para mitigar el dolor. Yo me estoy pinchando cada quince días y tomo todas las semanas medicamentos, pero no sé cómo estoy de hígado ni de nada. Estamos abandonados", narró González.
Otra mujer, Esperanza Orozco, se encuentra en una situación similar. Sufre artritis soriática y está con medicación, si bien asevera que "no me han hecho analíticas ni revisiones y mi médico de cabecera sólo me puede hacer analíticas". A causa de ello, también exige que pongan un profesional "porque están jugando con nosotros como si fuéramos conejillos de indias".
Un estatutario fijo
La Consejería de Sanidad designó a cuatro jefes de servicio en el Hospital de Burgos y asignó un estatutario fijo en el Bierzo, según publica este jueves el Boletín Oficial de Castilla y León. Así, mediante libre designación, en el HUBU se ha nombrado a Gregoria Megías Lobón como jefa de Unidad de Microbiología y Parasitología; a Pedro David Delgado López como jefe del Servicio de Neurocirugía; a María Jesús Izquierdo Ortiz como jefe de Servicio de Nefrología; y a José Antonio Fernández Ratero como jefe de Servicio de Medicina Intensiva.
Por otro lado, Sanidad también nombró como personal estatutario fijo, en la categoría de Licenciado Especialista en Reumatología del Servicio de Salud de Castilla y León en el Hospital El Bierzo, a Alicia Silva.
Acerca de esta designación, Plácido Martínez aseguró que dar esta plaza "no significa que acuda inmediatamente un profesional, por lo que hasta el momento no hay ningún cambio en Reumatología". De hecho, los pacientes afirmaron que hasta el momento ni siquiera conocen a Alicia Silva, la estatutaria adjudicada.
Para concluir, María José Gómez, otra paciente, deseó que esta solución abarque "los siete días de la semana". "Espero que no sea sólo para dos o tres porque entonces ya nos morimos".