Tradición y encuentro en La Cantina de Valtuille de Arriba

El Filandón Berciano ha recuperado el concepto de este espacio comunitario único en los pueblos, donde preparan ya el Entroido

15/02/2025
 Actualizado a 15/02/2025
Una de las actividades realizada en La Cantina.
Una de las actividades realizada en La Cantina.

No es un espacio al uso. Nada más que entras en la Cantina de Valtuille de Arriba sabes que es algo más. Lo delanta la biblioteca del Bierzo que recoge en una esquina o unas vigas colocadas a modo de corredor berciano o las lámparas hechas con calabazas peregrinas. Hay aperos de vendimia y de labranza y muchas ganas de recuperar las tradiciones.

Ha sido el Filandón Berciano el que, hace unos años, recibió la cesión de este espacio de la Junta Vecinal para hacer de él un lugar de reunión con una menú cultural más que gastronómico.

Eran las antiguas escuelas, con esa estética de los años 70 que las asemejaba unas a otras. Y pronto se puso en marcha como ese espacio «tejido de ideas nuevas», recuerda Bruno Bodelón, miembro del Filandón Berciano.

Cartel de La Cantina.
Cartel de La Cantina.

Y comenzaron a dibujar el cartel de Cantina «como homenaje a esos puntos de encuentro de los pueblos». Aunque no abren durante todo el año, no se pierden los meses más señalados. Ahora preparan el Entroido, o Carnaval berciano, en el que participan con talleres de máscaras en la propia cantina, regados con cerveza para acompañar el encuentro y la salida por las calles recuperando, en alguna ocasión, la quema del meco.

Este año habrá puestos de comida a las puertas de la cantina de aquellos que quieran participar de la celebración, y también ronda por el pueblo. No faltará un caldín, aunque en La Cantina lo que es la gastronomía no es lo más importante. Lo que pesa es el proyecto cooperativo y poder compartir, eso sí un vinín muy berciano con los que recuperan la vida en los pueblos. Las catas son otro de sus fuertes. Y el magosto y la vendimia son paradas obligadas en La Cantina. Sobre todo esta última, porque el vino es tradición y cultura y a él se rinden, rescatando el consumo juvenil de una bebida que comienza a repuntar pero que se veía más como eso, una bebida de «cantina».

Gracias a la fiesta anual que realiza el Filandón, que comenzó a funcionar en 2020, se realizan catas y concurso de calimocho, realizado con el merjor vino berciano. Y no sólo de calimocho vive el hombre, también se realizan concursos de porrón que esa forma de consumo también es recuperar la tradición.  Se suman a todas las actividades la música, el cine y todo lo que un pueblo eche en falta al mirar a los entornos urbanos. Porque Valtuille ahora tiene quien lo mime. 

Estética especial del lugar de encuentro.
Estética especial del lugar de encuentro.

 

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