Así, mientras la minería nacional agoniza inmersa en continuos expedientes de regulación de empleo y con una caída en picado en sus ventas, las centrales térmicas que utilizan este combustible no han dejado de quemarmineral en sus instalaciones llegado desde fuera de nuestras fronteras.
El carbón se convirtió en 2015 en la segunda fuente de energía más utilizada en el país, sólo después de la nuclear. Un lugar que un año antes ocupaba la eólica, que cayó un 5,7 por ciento respecto 2014, quedando desplazada así este ejercicio a una tercera posición.
Red Eléctrica de España (REE) ha fijado la demanda de energía eléctrica peninsular en más de 240.000 gigavatios hora (GWh) a los que el carbón ha contribuído con 54.306, la nuclear con 57.125 y la energía eólica con 47.603, según los últimos datos que manejan.
Variabilidad
La caída más drástica corresponde a otra de las llamadas energías ‘limpias’, la hidráulica, que se redujo en un 28,6 por ciento en 2015. No obstante, las energías renovables mantuvieron un papel destacado en el conjunto de la generación eléctrica pese a la variabilidad de sus producciones. Como ejemplo, desde Red Eléctrica de España indican que la eólica ha sido la tecnología con mayor contribución a la producción total de electricidad peninsular en los meses de febrero y mayo del pasado ejercicio.Todos estos datos hacen que para REE el aspecto "más significativo" dentro de su balance del sistema eléctrico español el pasado año haya sido precisamente el crecimiento de la demanda después de cuatro años consecutivos de descensos y el cambio que se ha producido entre las principales fuentes de energía utilizadas para la generación eléctrica, con la bajada de las renovables –de alrededor de cinco puntos respecto al pasado ejercicio– y la subida del carbón.
Repunte en las emisiones
Como dato negativo, desde Red Eléctrica de España subrayan que, como consecuencia del aumento de la generación con carbón, se ha registrado un repunte de las emisiones de CO2 del sector eléctrico.