Álvaro Pedraz: "El cómic ocupa, más o menos, el lugar que merece como vehículo de expresión"

El artista expone su muestra ‘Manga por hombre’ en la Fundación Sierra Pambley hasta el próximo 13 de abril

Vicente García
03/04/2025
 Actualizado a 03/04/2025
Álvaro Pedraz junto a una de las obras presentes en la Fundación Sierra Pambley. | VICENTE GARCÍA
Álvaro Pedraz junto a una de las obras presentes en la Fundación Sierra Pambley. | VICENTE GARCÍA

La exposición de Álvaro Pedraz en la que muestra sus viñetas de un modo pictórico se presentó en noviembre del pasado año en el Albéitar de la Universidad de León y, en esta ocasión, se pueden contemplar en la sala de la fundación Sierra Pambley. Además, muchas de las obras que expone han sido editadas en un libro sobre el grupo de Teatro Corsario, una experiencia importante en el teatro del siglo pasado, láminas en las que desgranaba los múltiples montajes de esta agrupación teatral a lo largo de los años de su trayectoria.

«El cómic ya hace mucho que ocupa, más o menos, el lugar y prestigio que merece como vehículo artístico de expresión», reflexiona Pedraz sobre su obra: «Aun así, la composición particular de ciertas viñetas, el color y las proporciones del dibujo, a menudo merecen ser enmarcados y contemplados como una relevante obra individual en sí misma». 

Para apoyar sus palabras se refiere a muchos autores que cita a modo de ejemplo. «El trabajo de Rubén Pellejero en una genialidad a reivindicar de nuestro cómic como es ‘Dieter Lumpen’ (Zentner/ Pellejero, 1981), merecería que cada minúsculo recuadro fuese elevado a la categoría de cuadro», expresa: «Eso pretendo hacer con algunas de las muestras, dando mi versión y dotándolas del empaque y la solemnidad que otorga el óleo».

Varias de las piezas expuestas hasta el 13 de abril. | VICENTE GARCÍA
Varias de las piezas expuestas hasta el 13 de abril. | VICENTE GARCÍA

De esta forma pueden verse homenajes particulares a ‘Sam Pezzo’ (Vittorio Giardino, 1979), ‘Takemitsuzamurai’ (Matsumoto Taiyö, 2006), ‘Parker’ (Darwyn Cooke, 2009), ‘Mugen no Jünin’ (La espada del inmortal, Samura Hiroaki, 1993) y ‘Gil Jourdan’ (Maurice Tillieux, 1956), entre otros.

La técnica es sencilla: óleo sobre tabla encolada, que podría denominarse como «óleo noir’», ya que no oculta el error en el trazo y su consiguiente ensuciamiento. La rectificación en cada línea de cada capa está presente y sólo es consentida cuando se llega a un pacto de conformidad con la propia obra. Se trata de ejercicios de obsesión y paciencia más que virtuosismo técnico.

La sala de exposiciones de la fundación Sierra Pambley, que cierra lunes y martes, tiene su entrada en la calle Dámaso Merino 2 y la muestra de Álvaro Pedraz continuará hasta el día 13 de abril. Una exposición diferente, variada y muy pictórica.
 

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