Álvaro R. Fominaya: "El Musac está bien posicionado para continuar hacia el futuro"

El actual director del museo hace balance de las dos décadas que cumple este martes el centro, convertido en "referente del contemporáneo español", y de sus más de tres años al frente

01/04/2025
 Actualizado a 01/04/2025
El director Álvaro Rodríguez Fominaya en el Laboratorio de Educación del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. | SAÚL ARÉN
El director Álvaro Rodríguez Fominaya en el Laboratorio de Educación del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. | SAÚL ARÉN

La piedra primigenia fue colocada un día de mayo del año 2002, emulando ya entonces la forma del que sería el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León; un centro que abrió definitivamente sus puertas el 1 de abril de 2005 y que justamente este martes cumple veinte años de una inauguración sin parangón. Aquel viernes de hace dos décadas fueron los entonces príncipes de Asturias los que encabezaron una amplia comitiva dispuesta a inaugurar el esperado centro museístico, que arrancó su actividad con Rafael Doctor como director.

«Es un centro de arte de segunda generación, después de la creación del Reina Sofía o del Ivam en los años ochenta, con el inicio de la democracia», apunta su actual director, Álvaro Rodríguez Fominaya: «Esta red de centros y museos que existe por todo el país ha facilitado un acceso al arte contemporáneo que antes no existía». Un acceso para el que la construcción del Musac ha sido, en sus palabras, «fundamental». «Se nos considera como uno de los museos referentes en el ámbito contemporáneo español», sigue, aludiendo a la presencia en medios, el número de visitantes y los artistas expuestos. 

Desde su apertura –y hasta el 31 de diciembre de 2024–, han sido 1.620.843 personas las que han visitado el Musac, llegadas desde distintas partes del mundo. Todo a pesar haber dado el pistoletazo de salida en una época a la que sobrevino la crisis del 2008. «El museo ha sabido adaptarse a las diferente situaciones por las que ha atravesado y, ahora mismo, considero que está en una situación de fortaleza», continúa el director: «Estamos bien posicionados  para continuar hacia el futuro».


Ai Weiwei como gran reclamo

En estos veinte años, más de 150 artistas han expuesto individualmente en el centro. A ellos se suma una larga lista de creadores que han participado en exposiciones colectivas hasta alcanzar las 288 muestras inauguradas, entre las que destacan –en número de visitas– las programadas para los años 2005 (‘Emergencias’), 2006 (Muntean/Rosemblum y Pipilotti Rist), 2007 (SANAA), 2009 (Ugo Rondinone), 2010 (Elmegreen & Dragset) y 2024, que ha tenido como gran reclamo la colección ‘Don Quixote’ de Ai Weiwei.

«Cada proyecto aporta algo diferente y, desde luego, la exposición de Ai Weiwei ha traído mucho público, pero el impacto que ha tenido no sólo se debe a un proyecto específico, sino a una línea de programación que inicié desde que asumí las riendas del museo a finales de 2021», señala Rodríguez Fominaya: «No se puede entender cada proyecto como uno aislado, sino como parte de un todo que consiste en facilitar proyectos expositivos accesibles y centrados en el artista y en la obra de arte». 

Aun así, lo cierto es que en 2023, antes del aterrizaje del artista chino, el Observatorio de Cultura de la Fundación Contemporánea situaba al Musac 22 puestos por debajo del año anterior en su clasificación nacional. En 2024, el centro pasaba del puesto 84 al 35. Sobre los datos, asegura el director que «hay que aclarar que el Observatorio es una encuesta, no un estudio científico, y por eso se producen estas variaciones tan grandes de un año a otro». «Sí es cierto que es difícil superar el impacto mediático que tiene un artista como Ai Weiwei, pero eso no invalida la calidad de la programación», añade: «Lo importante es continuar apostando por artistas relevantes que están innovando y por proyectos en profundidad que aporten investigación y experiencia al visitante».

El responsable destaca el «prestigio indudable» del museo como aval para hacer del mismo el hogar temporal para las obras de creadores como la archiconocida Yoko Ono, cuya exposición será inaugurada el próximo mes de noviembre. «También, la experiencia y el conocimiento que aporto a la institución juega un papel relevante a la hora de atraer a artistas que están recibiendo numerosas propuestas de manera continuada por parte de instituciones de primer nivel», suma: «Poder estar ahí es algo que estamos reforzando y que impulsa al museo hacia fuera de nuestras fronteras».


Equilibrio expositivo

Otra de las premisas que ha guiado el trabajo de Rodríguez Fominaya desde que adoptara el cargo es la de conseguir un equilibro entre artistas locales e internacionales. Sobre la presencia de creadores leoneses, aclara que «el museo es de la comunidad autónoma de Castilla y León y no sólo de León», haciendo mención de exposiciones individuales como la de la leonesa María Luisa Fernández y la del burgalés Fernando Renes, así como las intervenciones de los vallisoletanos Diego del Pozo y Saelia Aparicio y la leonesa Belén Rodríguez

Fominaya lleva al frente del museo desde hace más de tres años. | SAÚL ARÉN
Fominaya lleva al frente del museo desde hace más de tres años. | SAÚL ARÉN

«Nunca es suficiente, pero sí que estamos teniendo un impacto en la visibilidad del arte contemporáneo que se hace en la comunidad en el plano nacional», resuelve: «Lo importante es que los proyectos se retroalimenten unos a otros». A su modo de ver, «no se podría pensar una programación sólo internacional con la ausencia de artistas españoles y viceversa».


La Colección Musac

La presencia de artistas de Castilla y León no falta entre las obras adquiridas por el museo. En total, 1.171 piezas de 436 artistas –de las que 157 son de creadores de la comunidad– forman parte de la misma, que ha viajado a espacios expositivos como el Santralistambul (Estambul), el Museum Contemporary Art (Tokio), el Mücsarnok (Budapest), el Frieze (Londres), el Instituto CulturalCabañas (Guadalajara, México) o el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, hasta en 40 ocasiones.

«Hemos incorporado obras que creíamos que aportaban niveles de significado y singularidad a la colección», expresa el director: «No es tanto una idea de número, sino una idea de la importancia de las obras que hemos seleccionado». La última incorporación son los siete ‘Autorretratos de la historia del arte’ que ha donado al espacio el artista japonés Yasumasa Morimura.

Más de una vez, Fominaya ha hecho alusión a la dotación económica recibida para la adquisición de nuevas obras. «Desde hace unos años, los presupuestos de adquisiciones no son elevados», relata sobre una partida que asciende a 70.000 euros: «¿Si en el futuro sería deseable incrementar esto? Pues seguramente sí para no perder el pulso del momento actual». El director asegura que, «para una institución pública, es casi imposible competir con coleccionistas privados en ingresar obras de relevancia en una colección». Más centrado en «generar momentos de singularidad»,destaca igualmente que el museo cuenta con «uno de los conjuntos más importantes que hay en España y eso ya es un patrimonio que poner en valor».


Más de tres años al frente

Son poco menos de cuatro los años que Álvaro Rodríguez Fominaya lleva al frente del Musac, tras coger el relevo de Manuel Olveira, que estuvo a cargo de la dirección durante ocho años. El actual director hace balance de este tiempo a los mandos del centro. «Los hitos que hemos ido alcanzando han superado las previsiones que teníamos», desvela respecto a la programación y a otros asuntos de índole estructural. «En breve culminarmos la renovación del pavimento exterior, que es una obra importante por envergadura y presupuestos y por la colaboración del Ayuntamiento de León», refiere: «Ahora mismo, también estamos inmersos en otros procesos, como es la renovación de los sistemas de frío del museo, que también son fundamentales para poder cumplir con nuestro mandato de preservar las obras de arte que exponemos».

Una serie de empresas que –indica– «es fundamental para la vida del museo y es el fruto del trabajo de todo el equipo que hay en la institución». Fominaya se mantiene, por ello, positivo en cuanto a la labor desempeñada. «Todos los objetivos que teníamos en marcha se han cumplido; la realidad ha superado a la expectativa que tenía al llegar al Musac», indica: «Creo que buena prueba de ello es la cercanía que ahora tienen los ciudadanos de León y de la comunidad, que sienten el Musac como propio». Algo que sigue con la esecia del enclave, «que siempre se vio como un centro de excelencia en el que se pudieran ver propuestas contemporáneas que no se pudieran ver en otro lugar».

Será en noviembre cuando Fominaya cumpla los cuatro años en el cargo, optando entonces a una prórroga de mismo periodo. «Creo que los museos necesitan estabilidad en la dirección de los mismos», considera, poniendo de ejemplo a Paul Erik Tøjner, responsable del Museo Lousiana de arte moderno de Dinamarca desde hace 25 años: «Es la única forma de que un museo pueda plantear estrategias a largo plazo». Sin atreverse a vaticinar su continuación en el puesto, el director pone de relieve los resultados de estos más de tres años. Sobre si se percibe o no como un buen director, es conciso: «No seré yo quien juzgue eso».

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