"Este cuarto disco inaugura una nueva etapa del grupo"

Ausentes de la escena desde 2019, The Limboos ha asistido en estos tres últimos años a una profunda transformación sonora que tendrá su reflejo en su cuarto álbum, que saldrá en otoño y del que este jueves darán un avance en su concierto en El Gran Café

Joaquín Revuelta
20/04/2023
 Actualizado a 20/04/2023
The Limboos en su formación actual de quinteto con la incorporación de Martín García y Javi Geras.
The Limboos en su formación actual de quinteto con la incorporación de Martín García y Javi Geras.
Este 2023 marca un nuevo comienzo en la trayectoria de The Limboos, un grupo de raíces gallegas con sede en Madrid, cuya transformación sonora, tras unos inicios asentados en los sonidos y ritmos de Nueva Orleans y de la tradición más salvaje del rhythm and blues añejo, se ha visto confirmada con el lanzamiento de su primera canción desde 2019, ‘Red Line’, que avanza lo que va a ser su cuarto álbum que estará listo en otoño y del que uno de los componentes del grupo, el guitarrista y teclista Sergio Alarcón, no quiere dar aún demasiadas pistas, si bien varios de sus temas sonarán en directo en el concierto que este jueves la formación va a ofrecer en El Gran Café a partir de las 21:30 horas (apertura de puertas media hora antes de la actuación) con entradas a 18 euros en taquilla y 15 euros en venta anticipada.  

No es la primera vez que The Limboos toca en León, aunque si reconoce Sergio Alarcón que llevaban mucho tiempo sin venir, entre pandemias y demás. «No recuerdo muy bien la última vez que actuamos en León, creo que fue un concierto durante las fiestas en 2019. Ha llovido ya. La primera vez que estuvimos fue en 2013, el primer año de la banda, en un concierto del Purple Weekend que tuvo precisamente como escenario El Gran Café. Para nosotros, que estábamos empezando, aquel concierto fue muy especial, con el local a rebosar y con ese ambiente que ofrece un festival que tiene mucho encanto porque va un poco a la contra en cuanto a calendario, al celebrarse en invierno, y porque en él puedes descubrir bandas y existe un gran ambiente en la ciudad», señala Alarcón, que como grupo siempre se han sentido muy próximos a León «porque al final nuestro origen es galaico y todo lo que tira para el norte siempre nos hace un poco de tilín».

La formación original de The Limboos estaba integrada por Daniela Kennedy (batería y voces), Roi Fontoira (voz y guitarra) y Sergio Alarcón (guitarra, teclados, percusión y coros), sumándose al cabo de un tiempo Javi Geras (bajo y coros) y Martín García (sintetizadores, teclados y coros), que es además el productor de este cuarto álbum que está más cerca de ver la luz.  «Nosotros empezamos en 2013, un año que contribuyó a situarnos en el mapa, pero 2014 fue una auténtica locura porque Penniman Records sacó nuestro primer single, luego preparamos el primer álbum ‘Space Mambo’, que salió en otoño de 2014, pero a lo largo de todo ese año tocamos muchísimo porque justo nos pilló a todos en paro y pudimos dedicarle mucho tiempo al grupo, y eso también nos ayudó. Esto pone de manifiesto que si desarrollas otra actividad es complicado dedicarle tiempo a la música, y apostar por la música sigue siendo hoy una quimera», apunta el guitarrista, teclista y percusionista de The Limboos. «Nosotros tuvimos la ‘suerte’ de no tener otra ocupación en ese momento, lo que nos permitió tocar de jueves a domingo, por ejemplo, y cosas así».Preguntado por la evolución que ha experimentado la banda desde unos inicios marcados por los sonidos y ritmos del rhythm and blues más añejo hasta la búsqueda de un estilo propio, que parece haber encontrado tras el parón motivado por la pandemia y que tiene su mejor reflejo en ese cuarto álbum de próximo lanzamiento, Sergio Alarcón considera que «la gran evolución del grupo es la que se va a dar a partir de este cuarto disco, que está previsto que salga en otoño y al cual hemos dedicado mucho más tiempo que a ningún otro por muchas circunstancias en realidad, también por temas que no hemos podido controlar, como la lista de espera en la fabricación de vinilos que impidió que el disco pudiera estar listo el pasado año. Para nosotros fue un jarro de agua fría, pero lo quisimos ver en positivo al tomarlo con un poco más de calma que, a la postre, nos ha permitido reparar en ciertos detalles y hacer cosas que nunca habíamos hecho, como por ejemplo grabar una sección de cuerdas. Aunque el germen del grupo fue y lo sigue siendo el rhythm and blues, el rock and roll, etc, siempre hemos tenido esa cierta inquietud, quizás al principio menos acentuada, de buscar un sonido propio. Con este nuevo disco abrimos un nuevo periodo en cierto modo», comenta Alarcón, que no ve protagonismos al ser todos los miembros de la banda los que aportan en la creación de los temas. «Solemos trabajar a partir de una idea que se le ocurre a un miembro de la banda. A veces es una idea más desarrollada, pero todos los matices y todo lo que lo hace canción es labor del conjunto. Otras veces es a partir de algo tan básico como un ritmo de batería o un pequeño riff de guitarra, una cosa muy pequeña de la que empiezas a tirar del hilo porque le ves una gracia y de ahí salen las cosas. La verdad es que ha sido un trabajo muy enriquecedor, muy intenso, y estamos deseando de ver el resultado final», señala Alarcón.El nuevo disco se encuentra ya grabado en la totalidad de los temas y casi terminadas las mezclas. «El siguiente paso es mandarlo a máster, que eso es relativamente rápido, y luego prensar. Lo que es el proceso de tener el disco en nuestras manos digamos que se encuentra al 90% porque queda el último toque, más la fabricación, claro está».Una de las señas de identidad del cuarto álbum de The Limboos, según se destaca en el dossier del grupo, es el peso que tiene la influencia del cine y que el guitarrista y teclista de la formación concreta asegurando que forma parte de ese proceso de búsqueda de un sonido genuino. «A mí personalmente me pilló viendo mucho cine italiano de los años setenta, cine de género y de serie B que cuenta con escasos medios y argumentos a veces un poco burdos pero que sin embargo tienen una puesta en escena y unas músicas increíbles, algunas de ellas llevan  la firma de Ennio Morricone. Me di cuenta que esas películas tenían unas atmósferas y unos sonidos muy peculiares, que tiraban de recursos como unir unas guitarras y sintetizadores, pero no un sintetizador invasivo, como el que se puede dar en los años ochenta, sino que nos ha interesado más el tema de las capas y la atmósfera que puedes crear con un sintetizador y eso se refleja en mucha música cinematográfica de esa época y no solo respecto a la banda sonora, que también, sino en la utilización de un tema musical para generar una situación de intriga. Eso lo hemos intentado trasladar al disco dándole ese aire cinematográfico a través de las partes melódicas, cómo vas generando esa sensación de querer ver qué hay detrás de la próxima estrofa, de ver cómo es el estribillo».

Sergio Alarcón reconoce que cuando han llegado a canciones de las que se han sentido satisfechos a nivel compositivo es como llegar al final de un viaje que les ha dejado contentos pero también vacíos y que no procede volver a repetir la misma experiencia. «En el nuevo disco existe todo este tema de las atmósferas que te he comentado pero también hay al menos tres canciones bastante cañeras, una incluso en la que nos metemos en un ámbito que a mí me evoca mucho a un rollo incluso más protopunk que el propio rock and roll, que es algo que a lo mejor hemos tenido en actitud y en detalles en el pasado pero no lo hemos tenido explícitamente y ha surgido. Y es una canción que también tiene mucha dosis rocanrolera pero al final tiene unos matices y un tratamiento que no habíamos hecho antes», sostiene el guitarrista de la banda, que reconoce que están aprovechando estos primeros conciertos de la nueva etapa de The Limboos para ver la manera en que pueden trasladar al directo las atmósferas de los temas del nuevo disco. «No es que nos hayamos vuelto locos en cuanto a la instrumentación en el estudio, pero hay aspectos como el cuarteto de cuerda que estamos viendo cómo lo podemos resolver en directo. Pero en cuanto a la atmósfera y los temas en sí, los que hemos ido probando han tenido una buena reacción por parte del público, algo que nosotros también la estamos sintiendo. Siempre buscamos potenciar o incluso darle una pequeña vuelta para el directo. No somos unos puretas del disco».
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