

Para trabajar estos cuadros el autor busca su idea y va situando sus personitas, aunque a veces no resulta como lo había imaginado, y dice: «Le doy mil vueltas, de hecho, he pintado un cuadro y cuando voy a la mitad he dicho no, porque no reflejo la idea que deseaba transmitir».
Hacer que todo cuadre, que coincidan todos sus personajes, las sombras, los colores es una ardua tarea que lleva mucho tiempo. Cuenta que prepara el diseño de su cuadro y luego va pintando los diminutos, primero las piernas, luego los cuerpos de colores, más tarde las cabezas y por último las sombras, de las cuales dice: «Tengo que contar siempre con la longitud de las sombras y sobre todo que sea posible ver el conjunto como una unidad comprensible». En ello estriba el ver el cuadro conseguido.
Para hacer tantos personajes y tan pequeños le gusta ver grupos de personas como explica: «Me gusta inspirarme viendo fotografías de manifestaciones donde se distinguen las distintas actitudes de la gente interactuando para colocarlas en mis cuadros, padres que van con los niños, gente sacando fotografías… quiero que mis cuadros sean el fiel reflejo de la realidad».
Jesús Alcolea utiliza la tabla como soporte sobre la que coloca una base de alabastro y sus personajes están realizados con pintura acrílica. Con respecto a sus obras los fondos de cada una de ellas representa un sentimiento fijado en el color. Por ejemplo ante el Guernica de Picasso dice: «No hay rojos más rojos que los grises del Guernica, que es un grito de la Humanidad entera diciendo No a la Guerra», es un cuadro con fondo gris.
Sobre uno de los clásicos de Miguel Ángel dice: «La creación de Adán es la creación de la Humanidad, yo hago una interpretación personal de esta obra y le doy otro aire, hay cielo y tierra, el dios viene del cielo y yo he intentado darle un halo de velocidad y de viento en sus cabellos y por ello tienen ese efecto».
Son obras en las que ha invertido mucho tiempo y que se presentan como novedad en la galería Alemi.

Iconos de la música
En la sala dedicada a los iconos de la música destaca el especial cuadro de David Bowie, los de Montserrat Caballé con unos ojos muy bien logrados que muestran la sensibilidad de la artista, Lola Flores, Freddie Mercury, Paul Mc Cartney, Mickel Jackson, Paco de Lucía, cuadros todos ellos muy bien conseguidos y que forman parte de un proyecto anterior del autor, una de cuyas obras pintó en directo en el Museo Cromática de Toledo.Una obra que trata de mostrar que la unión de los seres humanos puede producir grandes obras cuando se juntan como Jesús Alcolea los ha juntado de un modo tan sencillo y a la vez tan complejo que da como resultado unos cuadros en los que la Humanidad es la base y el alma del arte y de la música.
La exposición en la galería Alemi estará hasta el próximo 24 de febrero.