– ¿Cómo te planteas la exposición del Tula Varona? ¿Cómo un recorrido por tu obra o un trabajo continuo de la última época?
– La expo en Tula Varona surgió de un enredo a puerta cerrada en la librería. Dos editores de la ciudad, Héctor Escobar, Mr. Griffin y Berta me liaron para hacer algo en el local. Yo no lo veía, el sitio no reunía propiedades para exponer, la única posibilidad era meter pequeñas fotografías en los anaqueles de la librería. A los pocos días ya estaba con el metro tomando medidas. Apoyar iniciativas como ésta siempre es gratificante, es necesario y obligatorio apoyar a la gente que románticamente arriesgan su dinero, su tiempo y sus ilusiones por hacer algo que trata de poner un poco de color y frescura a esta depauperada ciudad.
– Hay una dualidad en tus fotos, los paisajes y las piezas en las que directa o indirectamente está presente la figura humana. ¿Valoras tus fotos como paisajes o como retratos?
– Me preguntas si hay retratos en esta muestra. Para mí todas las fotos son retratos, aquí casi no hay retratos canónicamente hablando. Son retratos de mí, de un aficionado a la fotografía que últimamente apenas hace fotos.

– Yo reflexiono cuando tengo que hacer una fotografía a alguien, volvemos al retrato. Ahí sí hay un trabajo previo, la localización, el estudio de la luz, la situación, tratar de recoger y plasmar lo que esa persona representa para ti. Es complejo, me seduce ese momento, me da muchos quebraderos de cabeza, pero es mi elección. Estas fotos son más de instantes, no hay un planteamiento previo ni una premeditación, acontecen. Me comentaba el otro día una amiga que le parecía que en cada una de ellas había una historia por detrás. Tenía razón, si no hay motivo, si no hay escena, si no hay historia, no hay foto.
– ¿Crees que existe una visión poética en las piezas que has seleccionado? ¿En qué sentido?
– Las fotos seleccionadas son, en su mayor parte, fotos realizadas en estos últimos dos años. Años horribles para cualquier fotógrafo al que le guste el retrato. Todos hemos perdido, de una manera o de otra, el contacto con la gente.
– ¿Tienes algún proyecto fotográfico para los tiempos que vienen, teniendo en cuenta todo aquello que hemos pasado y que estamos pasando o vamos a pasar?
– En cuanto a proyectos, los tengo, pero a medio plazo. A mí no me gusta prodigarme demasiado, hay que dar un poco de visibilidad a la gente que hasta ahora no ha tenido la oportunidad de hacerse ver. Esto de la fotografía es como una siembra, esparcir el grano, la simiente, esperar las lluvias, los rayos de sol, que los días con su luz hagan germinar.
Ah! Se me pasaba. Mis fotos entre libros me parece lo propio. Siento haber puesto una foto delante de los libros de Don Benito Pérez Galdós, eso fue ofensivo, pero era donde pedía la foto. Que me perdone D. Benito y más Dña. Emilia Pardo Bazán. Entre libros es como estar entre brazos.
La exposición de José Ramón Vega puede contemplarse en la librería Tula Varona (calle Ruiz de Salazar, 18) hasta el próximo 15 de enero y es interesante conocer de primera mano la obra de un gran fotógrafo. leonés.