El entrante perfecto para cuatro días en los que la ciudad torna a su origen, más de 2000 años atrás en el tiempo, recuperando sus raíces astur-romanas, que se podrán ver de cerca en el poblado astur y el campamento romano que se abrirá esta tarde -a las 19:30 horas- al público, en el Parque del Melgar. Este espacio contará, a lo largo de toda la celebración, con diferentes actos, en forma de conferencias, exposiciones, talleres y recreaciones. Luchas, hermanamientos, pactos tribales y muchas más propuestas se darán cita en el Melgar, a la par que el resto de la ciudad acogerá, de forma paralela, otras muchas actividades, como es el Desfile de Tribus Astures, Legiones y Cívitas Romanas, que discurrirá este viernes, a las siete de la tarde, por las calles astorganas, con el correspondiente acto de recepción del César en la Plaza Mayor. Destacar de esta jornada, entre otras cosas, el Mercado Astur-romano que se instalará en la Plaza de Santocildes, cuya inauguración será a las 13:00 horas, con la presencia de Pompeyo Faventino y el caudillo astur; y la tradicional ‘Noche Druida’, que celebra su decimoséptima edición a las 23:00 horas, en el Parque del Aljibe.

Así, al término de este espectáculo, la celebración continúa con una Boda Romana en el campamento, a las 23:00 horas, y un segundo pase de ‘Festilenus’, con un concierto de Alantre y Son de Lugh-Celtícue, a las 00:00 horas, en el escenario del campamento.
El domingo, ‘Astures y Romanos’ se despiden de la bimilenaria Astorga con más talleres, charlas, recreaciones y demostraciones en vivo, para acoger, a las 19:30 horas, el Desfile en Honor a los Vencedores, que otorgará los premios a los ganadores del circo de esta edición a las 19:30 horas en la Plaza Mayor, y el Entierro del Héroe Astur, que partirá desde este espacio, hasta la explanada del Melgar.
Y así, entre desfiles, espectáculos y mucha diversión, Astorga se fusiona con su pasado, y lo hace con más ganas que nunca, tras dos años de pandemia, para volver a poner en valor un legado que forma parte de su seña de identidad, con un evento que se ha convertido en una de las mejores fiestas de recreación del panorama nacional y en uno de los ejes centrales del verano astorgano, o más bien, de la bimilenaria Asturica Augusta.