Manuel Ferrero: "Soy un aprendiz de los pardales, hijo de los árboles y hermano de los ríos"

Manuel Ferrero, polifacético militante de tantas causas nobles y artísticas tiene estos días dos citas con una de sus facetas, la poesía, con dos recitales diferentes en León (este martes) y La Virgen (el jueves)

01/04/2025
 Actualizado a 01/04/2025
Manuel Ferrero, profundamente comprometido con el medio ambiente y la tierra, ofrece esta semana dos recitales de poesía, el martes y el jueves. | L.N.C.
Manuel Ferrero, profundamente comprometido con el medio ambiente y la tierra, ofrece esta semana dos recitales de poesía, el martes y el jueves. | L.N.C.

Manuel Ferrero es uno de esos personajes de la Cultura leonesa que se te puede aparecer en cualquier acto, encuentro... pero que donde nunca falta es donde se cultiva la solidaridad, de cualquier causa noble. Allí acude con su monólog, su teatro, su humor, como actor... o como poeta, tal vez el género en el que menos se le conoce de todos los que cultiva y, sin  embargo, «siempre ha estado ahí, en mi vida»; en forma de poema, coplilla, romance o de libros que a veces publica sin más ánimo que dárselo a sus amigos. 

En esta faceta poética tiene esta semana una doble cita, con un par de recitales. El primero este martes (19 horas) en la Biblioteca Padre Isla de la capital, donde contará sus ‘Poemas para una mariposa’; y el segundo será el jueves (a las 18.30 horas) en la Biblioteca de la Virgen del Camino; esta vez con sus ‘Telarines de León’. En sus recitales, en su poesía, laten dos de los motivos que le mueven, la naturaleza y la tierra, por ellos ha subtitulado la segunda de las citas ‘Poemas nuevos para un viejo Reino’

La naturaleza está presente en su vida y en su obra, como demuestra con la autodefinición que más le gusta repetir para hablar de Manuel Ferrero: «Soy un aprendiz de los pardales, hijo de los árboles y hermano de los ríos», como muestra de su compromiso con el entorno que lo vio crecer, a medio camino entre la cuenca minera de Gordón y el entorno de la ciudad. «Quiero entender el mundo para poder por fin abrazarlo tal y como es. Busco emocionar, divertir y conectar a través de la palabra hablada y escrita. Esa palabra que es nutritiva cuando nace del silencio y la contemplación»; explica el bueno de Ferrero.

Sobre su recital en la capital, sus ‘Poemas para una mariposa’, explica Ferrero que «quiere ser un viaje emocionante, directo al corazón. La trasformación desde la crisálida hasta las alas nuevas. Olvida los versos gazmoños y las rimas predecibles. Aquí la palabra se vuelve fuego y vuelo. Crea un instante donde el misterio de la niebla choca con la fuerza de la montaña. Es el intento de sacarle un rayo de sol a los tiempos que vivimos. Todo un reto que espero cumplir». 

Reconoce el paso que ahora da: «Estos versos están esperando ser escuchados desde hace años. Ya no hay marcha atrás. Estas palabras encontrarán su hogar y harán en el público su reflejo como gotas de rocío».

Y el jueves cambia de registro, que no de género, para «recital no se explica, se vive. Llevo en la palabra un carbón encendido y un castillete que resiste, un eco de la mina que fue, el rugido de la lucha leonesa, el canto de los ancestros que forjaron esta tierra con sus manos y algunos versos inspirados en lo mitológico», que adquiere estos días más sentido que nunca después de otro trágico accidente. «Aquí la palabra no es solo poesía, es un homenaje a la resistencia de un pueblo que no olvida de dónde viene, a los que llevan León en la sangre». 

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