La librería mutante Tula Varona fue escenario este martes de un concierto músico-literario ofrecido por la cantautora Isamil9 y la periodista y escritora Noemí Sabugal, siendo ésta la segunda experiencia conjunta tras su actuación del pasado 9 de noviembre en la librería Signos de Ponferrada. Como en aquella ocasión, música y literatura han vuelto a ir de la mano en una velada que se ha alimentado de trabajos previos de ambas autoras.
Por una parte, Isamil9 interpretó algunas canciones de su ya extenso repertorio que han encontrado un libre acomodo en algunos de los textos de ‘Una chica sin suerte’, libro que ha sido reeditado por el sello Silex y que sigue los pasos de la cantante de blues Willie Mae «Big Mama» Thornton en su gira europea a mediados de los 60. «Yo leo varios pasajes de esta novela y después Isa canta algunas canciones que se relacionan temáticamente pero de manera muy libre y abierta», comentó Sabugal en las horas previas de un acto que también ha permitido a Isamil9 volver a interpretar algunos de los temas del disco ‘Me sobra el corazón’, que toma como fuente de inspiración la poesía de Miguel Hernández y que ha editado Marciano Sonoro. «En el acto juntamos la idea de un libro que va de música y un disco que va de literatura», señalóla periodista y escritora de Santa Lucía de Gordón, que en estos momentos se halla inmersa en la redacción de un nuevo libro del que prefiere no adelantar nada aún. «No me gusta hablar de un trabajo que está en proceso, pero sí te puedo decir que si todo va bien se publicará el año que viene, más bien para después del verano», indicó la autora de ‘Hijos del carbón’, que en su caso considera la escritura como una forma de vida. «Escribir es parte de mi naturaleza. Es parte esencial de mí como otras muchas cosas que me han venido dadas por el origen, por cuestiones familiares, por la lengua y hasta por lo físico. Igual que no puedo renunciar a mi color de ojos tampoco puedo renunciar a la escritura», sostuvo Sabugal, para quien la escritura siempre es un acto gozoso, aunque en ocasiones no esté exento de tensión. «Es una tensión gozosa», matizó la escritora gordonesa, que reconocía que escribir un libro «siempre tiene un punto de incertidumbre, de duda, donde tratas de dar lo mejor de ti en un intento de hacerlo lo mejor posible. Siempre hay una exigencia que parte de lo personal. Es algo que te ocupa la cabeza durante todo el tiempo y no solo cuando estás escribiendo».
Noemí Sabugal confesaba que a la hora de enfrentarse a un nuevo libro no le pesa la responsabilidad del éxito obtenido con sus anteriores publicaciones. «La verdad es que no pienso mucho en eso. Me concentro en el libro que estoy haciendo, en el tema concreto que quiero trabajar. Lo que hayas hecho antes está ahí pero no interviene en el proceso de creación porque lo que tienes entre manos es un trabajo distinto con sus propios retos».