A menudo hemos comentado en estas páginas la dificultad para visibilizar la labor artística de nuestras mujeres, porque suelen faltarnos fuentes al respecto, incluso cuando se trata de artistas actuales, esa dificultad está ahí y las noticias que nos llegan de ellas son apenas algunas líneas de aquí y de allá que no son suficientes para que nos hagamos idea de su verdadera dimensión como creadoras. Hoy nos vamos a ocupar de otra de esas mujeres que hace casi un par de décadas se unieron para mostrar una parte creativa que quedaba un tanto oscurecida por su faceta de docentes, pero a la que ninguna de ellas había llegado a renunciar. Esperamos, en el futuro poder llegar al resto de ellas.
Nuestra protagonista de hoy no es otra que Pilar Fornes Gómiz, nacida, por esas circunstancias que la vida nos depara a veces, en Alhucemas (Marruecos), en la década de los 50, hija de Antonio Fornes Andrés y Pilar Gómiz. A aquel territorio, entonces español, llegará su padre (que también ejercerá como profesor de filosofía en el Ito. Padre Isla de León) como delegado de Educación, donde nacerán tanto ella como algunos otros de sus siete hermanos.
Llegado el momento de completar su formación, Pilar realizará estudios de Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de Valencia, licenciándose por la especialidad de Dibujo, en 1978, y comenzando a partir de ese momento un doble periplo, el más profesional que la orientará por el mundo de la enseñanza y otro más pasional si cabe, que será el ligado al mundo de la creación y que irá mostrando de tanto en tanto (el tiempo que le deja libre la profesión que le da de comer) en exposiciones y otras actividades artísticas.
Su primer destino, precisamente nada más acabar la carrera, será en el Instituto de Cistierna, teniendo su primera casa en Sorriba del Esla, tal como ella cuenta. Con el tiempo, Pilar llegará como profesora de dibujo al IES Ordoño II de la capital leonesa. Aquí la pillará, en 1997, la celebración del 25 aniversario de la creación del mismo, momento en el que participará junto a otros artistas, en una exposición conmemorativa de pintura y escultura, que se mostrará al público en octubre de ese mismo año y que será recogido en su correspondiente catálogo. Dos décadas después participará también en otra exposición conmemorativa, en este caso la del cincuentenario del IES Padre Isla, donde su padre había ejercido también como profesor.

Si bien es verdad que, desde antes incluso de terminar su carrera de Bellas Artes, Pilar no deja de exponer sus obras, profundamente implicada en la docencia hasta el momento de la jubilación, la gran mayoría de las exposiciones en las que participa serán de carácter colectivo. A parte de las dos conmemorativas ligadas a sendos centros educativos que ya hemos mencionado, esta artista plástica –que domina diferentes estilos y técnicas- participará, en otras como las organizadas desde la Fundación Merayo, tales como ‘Telas al viento’ o ‘La huella teresiana en el arte’. En 2022, lo hará también en la organizada en recuerdo del periodista y crítico de arte Marcelino Cuevas, junto a muchos otros artistas que él había comentado con la sutil poética y el acertado criterio que solía manejar, una muestra que llevó por título: ‘Marcelino Cuevas, In memoriam’. Y algunas otras a las que no voy a hacer referencia por no extenderme.
Pero si hay exposiciones colectivas en las que hay que destacar la presencia de Pilar Fornes es precisamente en las realizadas con el grupo ‘Nosotras’, colectivo que, como ya hemos explicado en anteriores artículos dedicados a otras componentes del mismo, surge en 2006, con el objetivo de «impulsar nuestra creación y de proyectar nuestra obra de forma conjunta. Con ideas diferentes y sentimientos comunes en el ámbito de las artes plásticas, cada una de las componentes del grupo aporta un estilo y una personalidad, y busca conservar su individualidad, su manera de hacer arte». Recordamos que el grupo está formado, además de por nuestra protagonista de hoy, por Adela Pérez, Ana López, Araceli Larrán, Encarna Campesino, Eulalia Parra, Itxaso Garmendia, Olga Llamas y Tránsito Esteban, todas ellas unidas por el hecho de ser profesoras de secundaria, además de artistas.
A partir de ese año 2006, van surgiendo cada cierto tiempo diversas exposiciones que fundamentalmente exploran el universo femenino desde múltiples aspectos, tanto como creadoras como espectadoras. Este grupo de mujeres, que dicen juntarse «para crear, para reír con el arte, para permitirse hacer cualquier cosa en el arte, y recuperar el interés por mostrar su propia obra», «en tiempos de vaivén y desazón en las manifestaciones artísticas», van encadenando exposición tras exposición «como un fluir silencioso pero inevitable», que las llevan por diversos puntos de la provincia leonesa tales como León, Astorga, Bembibre, La Bañeza, La Pola de Gordón, Ponferrada, Veguellina de Órbigo, Villablino o Villafranca del Bierzo. Además llevarán su arte también hasta otras localidades de fuera de nuestra provincia como Madrid, Benavente (Zamora) o Valencia. En este sentido, y más allá de las exposiciones propiamente dichas, también han participado, por ejemplo, en las II Jornadas de Estudio de Arte Contemporáneo de Castilla y León en el MUSAC de León. En resumen, son casi veinte años ya, en los que las exposiciones de estas nueve artistas, tan diferentes entre ellas en lo que a estilos se refieren, se vienen sucediendo; según ellas mismas cuentan «desde la multiplicidad de nuestras investigaciones plásticas, con variadas técnicas y procedimientos, y sin ninguna imposición dogmática por parte del grupo». Cada inauguración luce este eclecticismo como proyección de nuestra «libertad» en la creación, y al mismo tiempo pretende una «unicidad» en el momento de la inauguración, una parada en el tiempo y en el espacio que supone una sala de exposiciones; y que se materializa en una instalación conjunta en torno a un tema, a una reflexión que varía en cada exposición. Mujeres creadoras mostrando diferentes mundos y experiencias en los que la MUJER tiene también su participación como protagonista de las correspondientes obras.

Volviendo a la figura de Pilar Fornes, y en referencia a su obra, según ella misma nos cuenta, esta «se enmarca dentro del realismo poético, plasmando la realidad dependiendo de mi estado de ánimo, de las experiencias vividas o de las conversaciones con amigos y hermanos». En ella, es la representación del ser humano y de todo aquello que con él se relaciona, una permanente constante dentro de su obra, tanto la pictórica como la escultórica, en la que a veces también se sumerge, en la que la presencia de la mujer vuelve a cobrar un especial protagonismo.
En cuanto a su forma de hacer, asegura que son las diversas técnicas por las que transcurre, los verdaderos medios de los que se sirve para comunicarse con el exterior, con quienes se convierten en espectadores de su obra. Y, así, si el óleo, el acrílico, las acuarelas, los grabados,..., están presentes en la misma, no lo están menos la presencia del collage o algunas otras obras como aquellas en las que utiliza «aguja e hilo para realzar o para reparar heridas» o introduce la «escritura en Braille para ayudar a ver». De entre todo ello destaca el retrato, un retrato real o ficticio en los que la artista juega con «personajes cuyos rostros reflejan la sabiduría y el paso del tiempo, como en el retrato del hindú; mujeres sabias olvidadas a lo largo de la historia tanto en su vida diaria como en la literatura y el arte; los mitos sumerio-acadios, como el poema de Gilgamesh; mitos griegos y textos bíblicos sobre cuyos temas reflexiono y comparo (como la prohibición de mirar atrás en Orfeo y en la mujer de Lot) o reinterpreto a través de la mirada de grandes escritoras, como Carol A. Duffy, Wislawa Szymborska, M. Atwood, Antonia Cabanilles». Todo ello en una muestra, una vez más, de que en arte todos los caminos terminan por confluir, ya sean expresión plástica, música o literatura.
A pesar de que las circunstancias no la han llevado a prodigarse demasiado en muestras individuales, sí hay que destacar que su obra se encuentra repartida en colecciones particulares, a veces a partir de encargos concretos. Destacable, por ejemplo, el año 2017, en el que su obra estuvo doblemente representada en las muestras promovidas desde el Camarote Madrid. Primero, en mayo, fue cuadro del mes con ‘Atardecer en Ibiza’, una pieza surgida de la casualidad en un momento de observación de un instante fugaz «surgido ante la contemplación de la naturaleza en las playas de una isla a la que tantos artistas han acudido, y siguen acudiendo, a lo largo de los tiempos, en busca de inspiración». Después, en julio, repetiría presencia en el mismo marco al resultar una de las doce finalistas del V Premio Camarote Madrid de León, con la obra ‘Los juegos del agua’, una sugerente obra realizada en óleo sobre lienzo, siendo una de los tres artistas leoneses que ese año optaron a dicho prestigioso premio.

Además de toda esta obra de creación, fundamentalmente pictórico y reflejado de forma expositiva, Pilar participa también con su trabajo, tanto artístico como didáctico, en diversas publicaciones: artículos, como ‘El dibujo y el ordenador’, para la revista Enlace del Centro de Profesores de León (1990) o la elaboración y publicación de unidades didácticas como ‘El color’ o ‘Elementos configurativos de los lenguajes visuales’. Más adelante, en 2006, junto a otra docena de compañeros de diferentes áreas, Pilar participará también en la elaboración de un proyecto «de innovación educativa cuyo objetivo es dar a conocer el entorno cercano del centro desde el que se promueve (Río Torío y Valporquero) y su realidad educativa, elaborando para ello materiales curriculares que potencien el uso de las TIC y el periódico en el aula, y trabajado en diferentes fases, desde una planificación inicial, hasta la misma evaluación, con elaboración de materiales didácticos concretos que dieron muy buen resultado entre los alumnos».
Y, a mayores de todo ello, Pilar ha realizado los dibujos para la ilustración del libro 'Cómo pescar en el mar', de Antonio Fornes Andrés; o, más recientemente, el diseño de portada y solapas del libro 'La Institución Teresiana en León en tiempos de Pedro Poveda' (1917-1936), de Patrocinio García Gutiérrez.
Como curiosidad decir que Pilar Fornes Gómiz es, además de su faceta como creadora plástica, socia fundadora de la Asociación Leonesa de Astronomía, cuya revista ‘Leo’, correspondiente a la primavera de 2021, le dedicaría el protagonismo de la sección ‘Desde el observatorio’, realizada por Jerónimo Muñoz.
Tal vez pronto llegue el momento de que, además de dejarnos disfrutar de su trabajo en torno a las exposiciones colectivas de ‘Nosotras’, Pilar se anime a mostrarnos la evolución de su trabajo en una retrospectiva que nos permita acercarnos al conjunto de su obra artística en toda su dimensión. Mientras tanto, siempre que tengamos oportunidad, no dejemos de visitarlas en sus exposiciones conjuntas.