Yohanna Alonso: "No tengo fuerzas para rendirme"

Es Guardia Civil y una apasionada de las artes marciales. Este año se ha alzado como campeona del mundo de Muay Thai, un deporte que le ha dado momentos de "gloria", aunque también más de un "dolor de cabeza"

Rosa Álvarez y Laura Pastoriza
24/06/2017
 Actualizado a 14/09/2019
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-¿De qué pecados te confiesas?
-De muchos. Te podría hacer una lista de ellos, pero bueno, siempre hay que aprender y corregir errores.

-Subcampeona en 2016, este año has conseguido colocarte en el número 1, ser reconocida como campeona del mundo. ¿Qué ha supuesto para ti? 
-Agradecimiento a todos los que han estado conmigo, a todos los que me han apoyado y me han ayudado para llegar hasta ahí, porque ha sido muy difícil. Es un campeonato más para sumar a la lista. Hay que seguir mejorando y consiguiendo más metas.

-Y un reconocimiento al esfuerzo...
-Sí, eso es, pero más una satisfacción personal para seguir creciendo como deportista.

-Eres, además, titulada en otras siete artes marciales. Creo que tus padres lo que querían era que hicieras gimnasia rítmica, ¿cuándo y cómo decides que tu camino iba a ser bien diferente?
-A mí siempre, desde pequeñita, me habían llamado la atención las artes marciales. En mi casa mi padre y mi hermano practicaban lucha leonesa. Mi hermano competía en Jiu-Jitsu y cuando venía a casa nos pegábamos, entrenábamos juntos, aunque mi padre me obligaba a hacer gimnasia rítmica. Ya con 17 años, después de tanta insistencia por mi parte, me dijo: "vete, entrena, mira a ver si con un poco de suerte cobras y vuelves para casa", y no fue así. Fui y no volví.

-Tus éxitos en lo deportivo han venido acompañados de premios y reconocimientos. Sin embargo, en una entrevista reciente asegurabas que el Muay Thai te ha dado más tristezas que alegrías, ¿por qué?
-Porque la gente igual solo ve esos momentos, entre comillas, de gloria, en los que te alzan las manos y te ponen un cinturón. Nadie ve todo el esfuerzo que hay debajo de que tú consigas eso y a veces te trae muchos dolores de cabeza, muchos disgustos y muchos sacrificios. A veces te da más tristezas que alegrías.

-¿Has pensado alguna vez: “hasta aquí, lo dejo”?
-Sí, pero bueno, como soy muy cabezona por naturaleza y estoy rodeada de gente que me ayuda y me impulsa hemos continuado para adelante, y como yo siempre digo: no tengo fuerzas para rendirme.

-Compatibilizas el deporte, la competición, con tu trabajo como Guardia Civil en Cistierna. Te has especializado, además, en violencia de género, ¿qué te ha llevado a esto?
-El hecho de ver cómo conseguía empatizar con las mujeres a la hora de trabajar con ellas y que les llegaba de una manera muchomás fácil que algunos de mis compañeros, y ya que tenía ese don, por llamarlo de alguna manera, intenté enfocarlo, y optimizarlo para poder trabajar con ellas, por eso hice el postgrado. Además de ayudarlas a ellas también me valió mucho para mí misma.

-Eres también monitora de defensa personal para mujeres víctimas de malos tratos, entrenadora nacional y monitora para tus propios compañeros de la Guardia Civil, ¿qué es lo que más te atrae de esta parte que tiene más que ver con la enseñanza, con el aprendizaje?
-El hecho de que cuando empiezas a darles la clase o a instruirles ves que no saben hacer nada o poco. Claro, depende de quién, mis compañeros sí, pero cuando trabajas con mujeres ves que no saben hacer nada y que después de estar una hora o dos trabajando con ellas por lo menos lo básico lo hacen, se coordinan, se mueven, se corrigen... La satisfacción de ver que puedes conseguir llegarles y que puedes enseñarles es maravillosa.

-¿Tienes algún ritual, hay algo que no falte para ti antes o después de un combate?
-Antes, la danza de Wai Kru que me enseñó mi maestro, y miro al cielo y le pido a mi madre que me cuide. Después tengo que comer chocolate para celebrarlo.

-Has protagonizado el calendario de la Asociación Española Contra el Cáncer, ¿qué te animó a tomar esta decisión?
-Las ganas de ayudar, de intentar aportar un granito de arena, aunque sea pequeño. No solo hemos ayudado con los calendarios, sino con actos benéficos, con seminarios de defensa personal… lo que se ha recaudado se ha donado y todo lo que se pueda hacer por poquito que sea es bueno.

-También te ha tentado el séptimo arte. Eres coreógrafa de cine de acción y artes marciales y has participado como actriz en un corto, ‘Nueva Carne’, ¿te gustaría profundizar más en esta vía?
-Sí, es divertido. Aparte de ese corto hemos grabado también un reality que se emitirá próximamente, a partir de septiembre. Es distinto, es algo que no es lo que tú tienes en tu día a día y, ¿por qué no? Si se puede hacer, pues adelante, yo nunca digo que no a nada.

-Por último, eres campeona de España de Bricpol, un sistema de defensa personal y policial nacido en León y llevado a la competición, ¿hay algo que se te resista?
-Te podría hacer otra lista igual que con los pecados. Se me resisten muchísimas cosas, pero bueno, quizá el tesón y las ganas diarias de mejorar es lo que me hace poco a poco ir escalando peldaños, y que no nos falten esas ganas todos los días para seguir mejorando.
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