El interés por la Naturaleza siempre ha seducido al ser humano. (Antes de nada, decir que no me refiero a los perros, sino a los animales). En los pueblos los rapaces teníamos gran conocimiento de todo bicho viviente. Ranas, lagartijas, saltamontes, pájaros, peces, raposos, murciégalos, etc. Pero poco sabíamos de animales exóticos, ocasionalmente vistos en el circo de los Tonetti.
Ante tal vacío, algún editor creó los álbumes, donde pegábamos los cromos vendidos en los kioskos. También había uno de ‘razas humanas’ (hoy sería un gran escándalo). Pero los más exítosos eran los de ‘Fauna’. Una imagen típica era la gran cantidad de coleccionistas que se agrupaban, bajo los arcos de la Plaza Mayor, para intercambiar sus cromos. Algunos eran prácticamente inexistentes y así, por el ansia de completar el álbum, seguíamos comprando. Luego llegó la televisión y acabó con todo aquello, y tantas otras cosas. Recuerdo al amigo Félix, que nos reconcilió con los animales corrientes y a Jacques-Yves Cousteau, que nos abrió los piélagos marinos.
Ya sabíamos que el pez grande se come al chico. Aunque no siempre. Cuando un pezón con las fauces abiertas atacaba a un cardumen de sardinillas al natural, era frecuente que entre tal tumulto no pillara ninguna, porque las espanta y se dan a la fuga. Para tener éxito hay que mantener la calma y apuntar sólo a una pieza; sea sardina, codorniz o gamusino.
Y ¿a qué viene esto? Pues consiste en una visión alegórica de nuestro amado país, contaminado por las aguas sucias que exudan las más altas instituciones. El delito, el libelo, la calumnia, la grosería y los robos a mansalva no son la excepción, sino la norma. Tipejos citados a declarar, imputados, testigos, investigaciones y todo ese cardumen político-legal.
Algunos casos. Empezando por los inquilinos de la Moncloa, no prosperan. La pauta del Fiscal García Ortiz es para denigrar a Ayuso. Los golpistas catalanes, amnistiados para volver a las andadas.
Resulta inaudito que un portero de discoteca acceda a los recursos del Estado. Que una ‘scort’ (en latín prostituta) sea contrada para no trabajar... al menos en la oficina; en el piso cedido ¡quién sabe!
Especial es el historial de Ábalos, desde que burló a la Interpol con Delcy. Después mucho ha llovido. Los desfalcos de Griñan y Chaves tienen tela y han cerrado en falso.
Ante este cardúmen de mierda la gente pierde el olfato, olvida todo y se queda, únicamente, con el último escándalo. Pero más lamentable es que, habiendo tantos casos, la Justicia parezca obrar con el mismo desconcierto que la gente corriente. Ni una sentencia, ni condena para ladrones, prófugos, golpistas en la cárcel, a pesar de la ralea que campa por las calles y medios del poder. ¿Es que no saben por dónde empezar? Pues que vayan pasando en fila india, como en los supermercados... y a cortar el bacalao.