Defensa del sector ganadero ante el lobo

Garantizar la protección del lobo no puede implicar el abandono de quienes llevan generaciones sosteniendo el equilibrio en el campo

12/03/2025
 Actualizado a 12/03/2025

Los 388 ataques de lobo registrados en la provincia de León en 2023, que dejaron 568 animales muertos, ponen de manifiesto la creciente preocupación del sector ganadero. La convivencia entre la fauna salvaje y la actividad agropecuaria requiere equilibrio, pero las pérdidas recurrentes y la falta de medidas efectivas están poniendo en jaque a los ganaderos. Desde que el lobo ibérico fue protegido a nivel nacional, las compensaciones económicas por daños no han sido suficientes para cubrir el impacto real que sufren las explotaciones. Más allá del daño económico directo, la incertidumbre y el estrés que provoca esta amenaza constante afectan la viabilidad de muchas explotaciones familiares, esenciales para el tejido rural y la economía local. Es imprescindible que las administraciones atiendan las demandas del sector, reforzando la prevención con medidas efectivas, como cercados adecuados y vigilancia, pero también flexibilizando la gestión del lobo en zonas donde su presencia genera un grave perjuicio. Sin un apoyo real, la ganadería extensiva se verá condenada a la desaparición, con consecuencias irreversibles. Garantizar la protección del lobo no puede implicar el abandono de quienes llevan generaciones sosteniendo el equilibrio en el campo.

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