Javier Tusell nació en Barcelona en 1945 y acaba de fallecer en la capital catalana el pasado día 8 de febrero. Fue historiador, catedrático de universidad, político y escritor de numerosas publicaciones. Obtuvo siete galardones, entre ellos el Premio Espejo de España y Premio Espasa de Ensayo, teniendo mucho que ver en la venida del Guernica picassiano a España.
El 26 de abril de 1937 se produjo el bombardeo del municipio vasco de Guernica por la aviación alemana e italiana. La noticia apareció el 28 de abril en L’Humanité, diario francés que el pintor Pablo Picasso solía leer. Este funesto hecho de la guerra civil española, tras alguna vacilación, le acabaría moviendo el pincel a Picasso para representar, en estilo cubista analítico y surrealista, el sufrimiento y brutalidad del conflicto, dándolo por concluido en junio de 1937.
El Guernica fue pintado por encargo del director general de Bellas Artes Max Aub a petición del Gobierno de la Segunda República Española, para ser expuesto durante la Exposición Internacional de 1937 en París, con el fin de atraer la atención del público hacia la causa republicana en plena guerra civil española. Tras un primer pago de 50.000 francos, Picasso recibió de la República Española por el Guernica una segunda entrega de 150.000 francos. Aunque, si bien Picasso rechazaba recibir cantidad alguna de dinero, finalmente lo aceptó, pero tan solo para cubrir los gastos que originase su traslado a España cuando entrase de nuevo en ella la democracia y se restablecieran las libertades públicas. Mientras tanto no ocurriese, el pintor malagueño optó por depositar el Guernica en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, aunque expresando su voluntad de que fuese devuelto a España cuando se cumplieran los exigidos requisitos. El Congreso de los Estados Unidos declaró en 1978 que el Guernica «en algún futuro próximo y a través de procedimientos legales sería devuelto a una España democrática». La devolución se hizo efectiva el 1 de septiembre de 1981, fecha en que llegó a Madrid en un vuelo de Iberia.
Desde su competencia como director general del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos, Javier Tusell fue el principal responsable de realizar las gestiones oportunas para el traslado definitivo del Guernica de EEUU a España. Su intervención fue, pues, fundamental, tanto en las cuestiones diplomáticas con el Congreso estadounidense como en las investigaciones sobre la propiedad legítima del cuadro y los derechos sobre el mismo, así como el convenio con los herederos de Pablo Picasso. El propio Tusell dirigió, además de las negociaciones para el traslado del cuadro a España, que su instalación lo fuese en el Museo del Prado de Madrid, concretamente en el Casón del Buen Retiro, lo que constituyó todo un símbolo de concordia y normalización en la recién restaurada democracia en España. Su positiva y plausible gestión, sin embargo, no evitó que Tusell fuese destituido de su cargo el 28 de abril de 1982 por la entonces ministra de Cultura, Soledad Becerril, con la que Tusell discrepaba en materia de bibliotecas oficiales y restauraciones; divergencia paralela al deseo íntimo de Soledad en colocar en ese puesto a persona de su confianza.
Desde 1992 el cuadro se encuentra en exposición permanente en el Museo Reina Sofía de Madrid, junto con 45 bocetos en papel y lienzo.