La vida un tiempo después

02/04/2025
 Actualizado a 02/04/2025
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El despertador tiene el mismo sonido que cada día, aunque hoy no suena igual. Aprovecha las primeras horas de la mañana para sentarse a tomar un café, y lo hace antes de que amanezca. Una hora después el pequeño despierta con ganas de un tazón de leche con galletas mientras disfruta de sus dibujos favoritos. Hoy es sábado, no hay colegio y todo vale. Ella le mira mientras desayuna, y le ve a él.

Recuerda a la perfección el sonido de su móvil. Después de aquel día, no fue capaz de escuchar ese ‘riiiing’ nunca más. Años con el teléfono en silencio, y con la foto de su hermano de fondo de pantalla. La conversación, eso sí, imposible de rememorar. Es como si los minutos después de la llamada se hubiesen fundido a negro, porque tampoco tiene la imagen de ella misma en el coche viajando para toparse con una realidad que durante kilómetros deseó con todas sus fuerzasque fuera mentira.

Estuvo media vida bajando al pozo intentando que las horas pasaran fugazmente para volver a ver la luz del sol tras regresar a la explanada. Recuerda cómo consiguió dejar todo aquello y, después, las infinitas razones que le dio al guaje para que no se ganara el pan bajo tierra. «Eso te puede quitar la vida», pensaba. El eco de sus palabras no dejó de resonar en aquella mañana, hace ahora muchos años.

Pasado un tiempo ya no le da importancia, pero aquel día le hervía la sangre. «¿A qué han venido?», cavilaba, «¿acaso me presento yo en el funeral de sus parientes?». Trajeados se abrazaban entre ellos, pero ninguno se acercó a darle el pésame. «Y, menos mal», rezongaba, porque sabía que igual les hubiera soltado un improperio.

Cuando la sentencia aún no había llegado para su propio hijo, se enteró por la prensa de que otros cinco como él habían corrido la misma suerte. «Maldita mina», se dijo, «y malditos ellos». Pensaba en los responsables de la seguridad de su chaval, y en las tareas que no cumplieron. Desafortunadamente, a estos el jucio también les ha llegado tarde.

Historias de futuro ficticias, recuerdos manchados de negro y unas vidas reales que León siempre tendrá presente.

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