Un recuerdo de los tiempos pasados en que el cereal era cultivo predominante y se molía en los molinos comunales y en que el pan necesario para alimentarse se hacía en casa
Es costumbre de un grupo de montañeros leoneses celebrar la Nochebuena con la subida a un pico y tomar allí las viandas propias con sol, viento, niebla o nieve
La celebración, que ya se ha llevado a cabo en 10 ocasiones, programa para este domingo una ascensión inclusiva, como las del libro que al día siguiente se presenta en el Conde Luna